Cabrejo, Corredoira y Manuel guían a su equipo a plazas de ascenso
01 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?unque todavía no alcanza la leyenda de la Naranja mecánica holandesa, el Eibar de los gallegos Cabrejo, Corredoira y Manuel bien pudiera suceder a aquel Queso mecánico de Albacete de principios de los noventa en la historia de las relaciones entre la cocina y el fútbol español. En diez jornadas los armeros marchan segundos clasificados. Ahora sólo queda soñar. El apelativo de la Empanada mécanica surgió en el viaje de vuelta desde Pontevedra, tras el triunfo en Pasarón. Después de cenar en Puebla de Sanabria, la madre de Juan Cabrejo le compró dos empanadas y éstas, cuenta el futbolista entre risas, no llegaron a Eibar. «Comieron como limas, ya las conocían, porque allí también las hay, pero no son como las de Galicia», advierte. La familia que forman en el vestuario y su buen fútbol disparan las posibilidades de un club confiado en las excelencias de sus tres gallegos para hacer historia. Origen en el Compos Cabrejo, Paco Corredoira y Manuel Castiñeiras iniciaron sus carreras en el Compostela, aunque apenas coincidieron. Corredoira y Manuel sí que jugaron allí juntos una temporada, pero Paco subió al primer equipo poco después de que Juan Cabrejo iniciara su primera etapa en Ipurua. «Tenemos más paisanos que en alguno de los equipos de Galicia», explica el lucense con satisfacción, al tiempo que Cabrejo añade: «En el vestuario hablamos en gallego, pero como a otros se les escapa el vasco». Castiñeiras, que acaba de llegar y vive muy cerca de Corredoira, recuerda su última etapa en el Compos, la de su adiós al fútbol profesional. «Es la grandeza de este deporte: una temporada todo va fatal y a la siguiente, estás en la cima; el interés del Eibar me llegó en el último momento, pero nunca perdí la ilusión de jugar en Segunda División, de que alguien se acordase de que ya había estado en ella», explica. Corredoira, que la pasada campaña celebró en primera persona el mejor momento del Eibar, cuando luchó por las primeras plazas y estuvo a punto de eliminar al Madrid en la Copa, recuerda que el equipo no debe olvidar que su primer objetivo es la permanencia. «Ahora todo va muy bien. ¿Y dentro de cuatro jornadas? Yo quiero sumar cuanto antes 50 puntos y después...». Entonces, quizá llegue el momento de la Empanada mecánica .