A sus 32 años el jugador del Cádiz ha superado la barrera de los cien goles y se ha colocado entre los cuatro mejores realizadores en activo del fútbol español
12 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Oliverio Jesús Álvarez González, conocido como Oli, es un delantero de 1,71 de estatura y 69 kgs. Con un cuerpo que no llega ni a la media española ha logrado convertirse en uno de los arietes que pasarán a la historia del fútbol nacional al superar la barrera de los 100 goles en partidos de Liga. En la actualidad sólo Raúl con 167 dianas, Urzaiz con 111, y Morientes con 105 le superan. Son los únicos futbolistas en activo que han logrado una marca superior a la del asturiano que tras su tanto en la última jornada de Liga al Murcia lleva 101 goles. Este domingo será uno de los principales peligros para el Celta que ya conoce de las habilidades del goleador astur. Oli le ha hecho cuatro goles al equipo vigués. En la 96-97 marcó un tanto en el Tartiere y su equipo ganó al Celta 2-1, y luego otro en Balaídos aunque perdieron por 3-1. En la 2000-2001 le hizo dos tantos a los celestes en Oviedo con victoria asturiana por 3-1. Oli empezó a marcar para el Oviedo en la campaña 94-95. En su primera temporada como goleador hizo nueve tantos que fueron en una progresión ascendente ya que al año siguiente marcó once y en la 96-97 (cuando logró ser internacional) marcó 20 lo que provocó que el Betis se fijase en él. El club verdiblanco pagó una cantidad astronómica. En el verano de 1997 el Oviedo traspasó a Oli por 1.100 millones de las antiguas pesetas. Su etapa bética comenzó con dos temporadas en las que hizo nueve goles en cada una. En la tercera llegó el descenso y el peor año de la carrera del delantero asturiano. Descendió con el Betis a Segunda y sólo marcó un gol. En esa Liga contó de forma irregular en las alineaciones por decisiones técnicas. Una de las razones de su regularidad a lo largo de su carrera ha sido el que nunca se ha lesionado más de dos semanas. Salió del Betis curiosamente tras llegar Fernando Vázquez al equipo sevillano y tras empezar la temporada. Regresó a Oviedo para descender de nuevo a Segunda a pesar de sus quince goles. Con ocho tantos también vio consumar la caída del equipo carbayón a la Segunda B. En ese momento abandona Asturias para volver a Andalucía y probar en el Cádiz. Por el momento con su carácter especial ha logrado hacerse querer.