Jugará la final ante un Breogán que arrolló al Sarria
04 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?a Copa Galicia de Baloncesto arrancó con sorpresa en la primera semifinal. El Club Ourense Baloncesto, de la LEB, cayó ante el Inelga de la Liga EBA. El equipo de Vilagarcía logró el pasaporte para la final con autoridad y merecimiento. El Inelga empezó mandando en el marcador ante un rival ápatico, descentrado y casi siempre fuera de partido. La misma imagen transmitía el entrenador ourensano, Ángel Navarro, desde la banda. Protestó de manera ostensible muchas de las decisiones de los árbitros, en ocasiones bordeando los límites de lo permisible. El Inelga, mucho más asentado, se dedicó a jugar al baloncesto sin perder nunca la compostura. Casi sin darse cuenta se encontró con una cómoda ventaja que llegó hasta los veinte puntos. Y supo administrar esa renta sin verse en apuros. Los intentos de reacción por parte del COB, sobre todo en el último cuarto, se quedaron en eso, en tentativas. El equipo de Navarro pagó caro su falta de acierto en el juego exterior. Sólo anotó un triple sobre diez lanzamientos, por ocho de veintiuno en el caso del Inelga (Santos firmó una estadística de cuatro de seis). Tampoco logró buenos porcentajes en lanzamientos de dos el colectivo ourensano: el 41%, 21 de 41. En este caso el Inelga también estuvo bastante fallón: 14/32, un 43%. En las filas arousanas sobresalió la actuación de Chema y Rodríguez, sin olvidar el ya mencionado acierto de Santos desde la línea de 6,25 metros. Por parte del Clube Baloncesto Ourense el más destacado fue Ricky Wright, tanto en la anotación como en el rebote. Segunda semifinal En la otra semifinal se cumplieron los pronósticos y el Breogán se deshizo sin complicaciones del Sarria. No obstante, el primer cuarto estuvo bastante igualado. Acabó con un parcial 22-26 a favor del cuadro de Moncho López. A partir de ahí la historia fue totalmente distinta. El Leche Río Breogán ajustó un poco más su defensa y empezó a mostrar todo su arsenal defensivo. Al descanso ya se retiró con una cómoda renta, 38-59, y el duelo decantado. El público pudo ver en acción a las nuevas incorporaciones del colectivo lucense. Los más esperados, Ostojic y Charly Bell, rindieron conforme a los esperado y contribuyeron para la victoria final del conjunto que prepara el ex seleccionador nacional.