«El seleccionador no tiene absolutamente idea de nada»

Amparo Ginés FERROL

DEPORTES

MARÍA VILLAR

Entrevista | Javier Gómez Noya Con su segundo puesto en el Nacional, el del Cidade de Lugo Fluvial certificó que es el único capaz de seguir la estela de Iván Raña. Pero verá las Olimpiadas por televisión

09 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?ara vez una victoria despierta tantas sensaciones encontradas. La de Gómez Noya en Valladolid el pasado domingo tuvo todo lo dulce del éxito, pero con el condimento amargo de lo incomprensible. Tiene los mejores resultados de un triatleta español después de Iván Raña, pero al seleccionador olímpico no le sirve ni como gregario. -¿Qué sensaciones tiene un día después del subcampeonato? -En general, buenas. Siempre hay detalles de carrera que no son perfectos, pero estuve donde tenía que estar, respondí a todos los ataques y me encontré fuerte siempre. En carrera a pie nos distanciamos rápido Iván y yo, y demostramos que éramos los que más corríamos con diferencia. -El tramo de bici fue el de mayor desgaste, con un Llobet muy activo. -Sí, nos obligó a trabajar mucho a Jordi Giménez y a mí para responder a esos ataques, porque está claro que Iván no iba a responder. Lo peor que podía pasar era que ganara Xavi, y a nadie le parecería mal. -¿A nadie de la Federación, quiere decir? -No puedo asegurar que sea así, pero es como lo veo yo. Una escapada en bicicleta era la única opción que tenía Llobet de conseguir una victoria [el catalán se retiró en la carrera a pie]. Por las críticas que está habiendo, no venía mal que ganase algo para justificar su plaza olímpica. -Dentro de sus metas iniciales, el Campeonato de España era una cita preparatoria más. ¿Se convierte ahora en el objetivo cumplido? -No. La meta era Atenas. Haciendo una valoración, a principios de año habría firmado todos estos resultados. Pero si me dicen que con ellos no iba a tener plaza olímpica, no me lo creería. Eso sí, estoy contento con mi rendimiento y tengo la conciencia tranquila. No sé si a otros les habrá quedado igual. -¿Qué le parecen las declaraciones del seleccionador después de la prueba de Valladolid? -A mí lo que me está demostrando este hombre es que no tiene ni idea absolutamente de nada. No sé quién es él para decir que tengo miedo escénico de uno u otro, cuando pasé más de tres años entrenando con Iván [Raña], es mi amigo, he estado en su casa... Y si dice que soy tan bueno y que esperaba este resultado, y no me lleva a los Juegos, o los demás son unos fuera de serie o no sé cómo lo plantea. Me parece que el único que tiene miedo escénico es su protegido Llobet, que se retiró en la Copa del Mundo de Manchester, y Eneko Llanos, que ni siquiera participó en Valladolid. Que recuerde que yo corrí mi primer Mundial, al que no me querían llevar, y quedé octavo por detrás de Iván, y lo mismo en el Europeo. A mí no me da miedo la competición. -El presidente de la Española le envió una carta que intentaba justificar todo esto... -Bueno, en realidad le restaba valor a mi octavo puesto en el Mundial de Madeira, porque no estaba Peter Roberson... Entonces, ¿qué valor tiene que Eneko [Llanos] quede de cincuenta y pico, y Llobet de treinta y algo? Espero que el presidente Hidalgo se atreva algún día a decirme a la cara las mentiras de esa carta, como que Xavi Llobet trabajó para mí en Funchal, porque le caería la cara de vergüenza. -¿Cree que esto repercute en la relación entre deportistas? -Quiero que quede bien claro que mis críticas son hacia la Federación y no hacia los atletas.