El americano puso el broche de oro a su actuación en el Tour ganando la crono
24 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.No corría para batir records y los está consiguiendo. Y al paso que llevamos, es posible que logre algunos más. Lance Armstrong está completando el mejor de sus seis Tours con cinco etapas ganadas, entre ellas todas las de montaña menos la llegada a La Mongie. La contrarreloj de Besançon, fue otro recital del corredor norteamericano, y de su equipo. La actuación de éste ha sido sorprendente. Después de recorrer 3.228 kilómetros, Landis, Rubiera, Azevedo e Hincapié se situaron entre los once mejores. Han trabajado desde el principio hasta el final del Tour, sobre todo en montaña, y han acabado la prueba enteros. Por si nos faltase algo, Ekimov finalizaba entre los veinte primeros. O bien los corredores que quedan en el Tour están enormemente fatigados, o realmente Armstrong y sus compañeros se encuentran en otra carrera. A diferencia del año pasado, cuando Armstrong no ganó ninguna de las contrarrelojes que hubo en la prueba, en esta edición ha logrado dos de las tres que hubo. Sólo se le escapó el prólogo. «Mi posición en la bicicleta es casi perfecta. He trabajado mucho este invierno esa posición en el túnel del viento y noto una gran diferencia en mi rendimiento», comentó el tejano al finalizar la etapa. Con un rendimiento tan ejemplar es muy difícil arrebatarle el triunfo y sus rivales apenas contaron con opciones. Jan Ullrich y Andreas Klöden, los dos hombres del Telekom, fueron los únicos que le aguantaron. Basso perdió el segundo puesto en favor del campeón alemán. Por otra parte, el gallego Óscar Pereiro consiguió, tras la crono, arrebatarle el décimo puesto al italiano Caucchioli y completa así una magnífica actuación en su primer concurso en la ronda gala. El pontevedrés puede ser una buena baza de cara a la próxima edición.