Gibernau cede la carrera y el liderato en la última vuelta

José Antonio Lladós ASSEN

DEPORTES

STR

Rossi aprovechó el único hueco que le dejó el piloto catalán

26 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El italiano Valentino Rossi (Yamaha YZR M 1) recuperó el liderato del campeonato del mundo de motociclismo en la cilindrada de MotoGP al vencer en el Gran Premio de Holanda que se disputó en Assen en un final de infarto ante el español Sete Gibernau (Movistar Honda RC 211 V). Rossi, que sólo fue líder del campeonato tras vencer en la carrera inaugural de la temporada en Sudáfrica, cedió la privilegiada posición en la siguiente prueba al español quien, desde entonces, ha mandado en la tabla de puntos y solamente tras su derrota en el circuito de Assen le devuelve el liderato a su rival italiano, aunque ambos se encuentran con los mismos puntos (126) y sólo el mayor número de victorias permite a Rossi ser primero. La prueba reina fue una lucha exclusiva entre los dos primeros clasificados. Gibernau llevó el peso de la competición prácticamente desde la primera hasta la última vuelta y quizás ése fue su error. Nunca hasta la última vuelta se vio atosigado por Rossi y esa debería haber sido su referencia más válida para darse cuenta de que el campeón mundial urdía algo, pero no cayó en la cuenta y pagó muy caro ese despiste. Valentino había estudiado a la perfección al piloto de la Movistar Honda y sabía dónde podía superarlo que era, paradójicamente, en la parte del circuito que mejor se le daba a Sete, los dos últimos parciales y, controversia aparte, que la hubo por ambos bandos, el representante de Yamaha aprovechó su oportunidad y metió la rueda en donde pensaba. Gibernau intentó devolverle la jugada pero fue demasiado tarde. El catalán, que en el penúltimo giro protagonizó uno de los récords de vuelta rápida por debajo incluso de su mejor tiempo de entrenamientos, tocó con su rueda delantera la trasera de la moto de Rossi y, además de la carrera y el liderato, Sete también perdía el guardabarros de su máquina. «Ha sido una carrera dura porque Gibernau ha hecho un pilotaje excepcional. Los tiempos se han ido mejorando a cada vuelta, lo que ha contribuido al espectáculo», destacó el campeón italiano.