Holanda aprovechó el favor de los checos y entró en cuartos con una goleada ante Letonia. Suecia será su próximo rival
23 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Una discreta Holanda cumplió con su obligación, casi un trámite, de derrotar a los agotados letones y sobrevive en la Eurocopa gracias la altísima profesionalidad de los jugadores de la República checa y a los goles del matador Van Nistelrooy, que anotó por partida doble y ya suma cuatro tantos en este torneo. El cuestionado Dick Advocaat salva la cabeza, pero mucho debe cambiar en su equipo si quiere que los tulipanes florezcan en el duro terreno sueco. Los nórdicos serán los rivales de los holandeses en cuartos de final. El cuadro de Advocaat ganó cómodamente y demostró que tiene excelentes futbolistas, eso es indiscutible, pero el conjunto está lento, tristón, sin alma ni convicción. De vez en cuando sus individualidades dejan magníficos detalles para la galería, pero su fútbol carece de continuidad y se hace extremadamente previsible. Dignidad Letonia, que regresa a casa con mucha dignidad, fue igual de defensiva que ante los checos y los alemanes pero acabó muerta por asfixia, por cansancio extremo. Starkovs repitió once titular en los tres partidos y eso pasa factura a unos futbolistas que carecen de la preparación necesaria para competir de forma tan continuada a tan alto nivel. Desde el instante inicial se comprobó que los jugadores holandesess no estaban dispuestos a sufrir más de la cuenta frente a los novatos bálticos. La clave, tan vieja como el fútbol, consistía en decidir pronto y luego sestear, mirar hacia el banquillo y esperar noticias de Lisboa, de los alemanes. En cuestión de segundos ya avisó Seedorf con un zapatazo precedido de un saque de banda. A los 11, fue Cocu el que obligó a lucirse a Kolinko. Uno después, Robben dio un pase interior genial a Van Nistelrooy, al más puro estilo Laudrup, pero el portero adivinó la intención al delantero. Era un monólogo. El gol se mascaba pero no llegaba. Tuvo que ser en un penalti tontorrón que transformó Van Nistelrooy con suma tranquilidad. Aunque los letones no parecían dispuestos a salir de su reforzada trinchera, ocupada por dos líneas de cuatro, a partir de ahí todo era coser y cantar. También a balón parado, defendido con una candidez impropia de una Eurocopa, llegó la sentencia. Lanzó Seedorf desde la izquierda y Cocu y Van Nistelrooy cabecearon sin ninguna oposición de sus contrincantes. Los letones sacaron su orgullo en el arranque de la segunda mitad, donde gozaron de hasta tres ocasiones consecutivas, pero la corta historia del duelo ya estaba escrita. Faltaba sólo el gol de Makaay, otro artillero de plenas garantías. Ahora esos puntas tendrán que medirse con los suecos.