Portugal e Inglaterra, que nunca han jugado la final, enfrentan estilos en cuartos
23 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Inglaterra y Portugal enfrentan estilos en su lucha por un lugar en Europa ( 20.45 horas, La Primera ). El equipo que acceda a la siguiente ronda habrá igualado la mejor clasificación de su historia en este torneo. Ninguno de estos combinados ha jugado todavía una final continental. Y ése es un pobre saldo para los inventores del fútbol y el país de Eusebio y de la generación de oro. Se enfrentan hoy dos cuadros que necesitan consagrarse y que se apoyarán, para ello, en dos formas muy distintas de concebir el juego. El regate y el pase corto lusos contra el orden y los balones a larga distancia de los ingleses. Cristiano Ronaldo y Wayne Rooney. Puro desparpajo prematuro. Tanto ingleses como lusos experimentan el empuje de los conjuntos que avanzan de abajo a arriba. Debutaron con una derrota y ahora se encuentran luchando por una plaza en las semifinales. Scolari confía básicamente en el equipo que derrotó a España y volverá a dejar en el banquillo a Couto y Rui Costa. Sólo existe una duda en el once: si jugará en el lateral derecho Miguel o Paulo Ferreira. Además, el técnico introducirá a Nuno Gomes por el sancionado Pauleta. El delantero benfiquista se ha unido a la galería de ídolos nacionales en el país vecino tras su decisivo gol ante la selección española y su instinto para las grandes citas está demostrado. Nuno Gomes será el beneficiario del juego efervescente de Figo, Deco y Cristiano Ronaldo. La euforia de los pross se expande como por inercia arrastrada por el vendaval Rooney, que exhibe en este torneo una eficacia goleadora letal. Pero Sven Goran Eriksson no quiere concesiones por parte de sus jugadores. Exige concentración en la defensa de las jugadas a balón parado para no dilapidar la extraordinaria eficacia de Rooney en ataque. Y espera que Owen y Beckham despierten por fin en esta competición, donde sí brillan Gerrard, Lampard y Scholes. A Inglaterra le asusta el fantasma de la remontada. Sus temores tienen fundamento. Ya lo vivió ante Francia en el primer encuentro. Y también en la Eurocopa del 2000 ante Portugal que logró darle la vuelta a un 0-2 favorable a Beckham y compañía con un 3-2 final. Portugal, el país, se ha volcado con su renacida selección. Pero en la grada puede haber mayoría inglesa. Es el síntoma de dos aficiones hambrientas de títulos.