Desde la suplencia, el capitán se ha convertido en pieza básica para Irureta, con 30 participaciones en 37 partidos de Liga
17 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Ya hace mucho tiempo que Fran abandonó la cúspide de su carrera. El único jugador gallego del Deportivo debería caminar cuesta abajo hasta su adiós definitivo del fútbol. Pero ese trayecto se lo está tomando con mucha calma. Fran se resiste al inexorable paso de los años. No ha podido luchar contra la explosiva velocidad de Luque en la banda izquierda, pero ello no quiere decir que haya pasado a un segundo plano en el Deportivo. En la temporada que está a punto de expirar, Fran ha ido de menos a más. Comenzó con un rol muy específico, el de Plan B oficial, el primer recambio desde el banquillo. Es fruto de su polivalencia. Si Valerón no funciona, Fran. Si Luque se atasca o hay que pasarlo al puesto de delantero nato, Fran. Así se explica que, con una sensación de actor secundario, el jugador de Carreira haya participado en más partidos que algunos abonados a la titularidad, como Mauro Silva, Walter Pandiani o Romero. Si el próximo domingo disputa el partido completo ante el Racing de Santander, Fran habrá jugado tantos minutos como en la temporada de la Liga deportivista, a la que él se incorporó en la jornada 12 tras recuperarse de una lesión. Curiosamente, a cada campaña que pasa Fran juega menos minutos pero más partidos (en El Sardinero puede llegar a los 31; el año pasado jugó 28 y el anterior 24). De menos a más No es el único proceso inverso que el capitán del Dépor ha vivido este año. En el mes de octubre no ocultaba la frustración por su nuevo estatus. «Se puede disfrazar pero mi actual papel en el equipo es el de suplente», apuntaba entonces. Pero en la segunda vuelta de la temporada ha jugado el doble de titular que en la primera, aunque para dar refresco a sus teóricos actores principales antes de un compromiso de la Liga de Campeones. Pero Fran jugó 45 minutos en el Estadio del Dragón y la última media hora ante el Oporto en Riazor, sólo diez minutos después de que Derlei anotase el ?0-1. Porque Fran nunca ha dejado de ser el reserva de lujo para Javier Irureta. Y no hay que olvidar que suyo fue el último gol de la mágica noche ante el Milan, el tanto de la tranquilidad. Fran es el deportivista que más veces se ha incorporado a los partidos desde el banquillo, 18, seguido por Munitis (15), Pandiani (13) y Tristán (12). Para el repaso de la temporada quedarán partidos como el último ante el Celta, o del Barcelona en Riazor donde, pese a la derrota deportivista, la entrada de Fran estuvo a punto de obrar el milagro en forma de reacción, o ante el Osasuna o la Juve, donde realizó un excelente trabajo de control con el resultado a favor. Su rendimiento no se ha basado exclusivamente en la disposición de recambio, sino en la capacidad para cambiar el devenir de los partidos, ese papel que estaba reservado en exclusiva para su amigo personal Djalminha. En la temporada 2003/2004, Fran ha rebasado los 30.000 minutos en Primera División, una honorífica anécdota de la que sólo pueden presumir 92 jugadores en toda la historia de la Liga (entre ellos Mauro Silva, que superó la cifra hace nueve días en la derrota contra el Espanyol en Barcelona). Este verano volverá a hablarse de Luque y sus posibilidades de que fiche por el Barcelona (un año después de hacerse con Quaresma, también pretendido entonces por el Deportivo). Quizá el club culé dé el paso definitivo dependiendo del protagonimo que alcance Albert Luque en la próxima Eurocopa de Portugal. Pero el veterano Fran ya ha demostrado que le queda gasolina para quemar por la banda izquierda aunque él mismo haya declarado hace dos años que el club debía «ir pensando en un recambio de garantías porque los años no perdonan». Frases así sólo las pronuncian jugadores de equipo.