El mercado se calienta

Pablo Gómez Cundíns
Pablo Gómez REDACCIÓN

DEPORTES

Abramovich quiere a Ronaldinho y Laporta piensa en Van Nistelrooy para sustituirle. El Chelsea, el Madrid y el Barça parecen los animadores del próximo verano

13 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El vicepresidente deportivo del Barcelona, Sandro Rosell, ha dado la voz de alarma. Abramovich ha estado haciendo ademán de llevarse la mano al bolsillo y toda Europa debe estar prevenida. Y el club azulgrana a punto estuvo de ser el primer damnificado por el afán mercantil del magnate ruso. Joan Laporta ha establecido contactos con el representante de Ruud Van Nistelrooy, en previsión de que el Chelsea se lleve a su actual estrella, Ronaldinho. El delantero holandés y el Manchester United desmintieron las conversaciones con el Barça (lo cual no significa absolutamente nada), y el nombre del brasileño azulgrana parece ser uno más entre los muchos que suenan para el equipo londinense gestionado por el magnate energético ruso. Pero lo cierto es que Abramovich prepara una segunda avalancha de multimillonarias ofertas que sacudirá Europa. Sandro Rosell confiesa que tiene «un miedo relativo al Chelsea, porque si es cierto que Abramovich va a invertir 750 millones en fichajes este verano, puede que toque a alguno de nuestros jugadores». El caso es que hay dos presidentes en Europa que no suelen disparar con balas de fogueo: Florentino Pérez y Roman Abramovich. Sólo la intención de cualquiera de ellos de mover ficha implica el desorden del tablero entero. Y eso es lo que está sucediendo en la actualidad. Abramovich lanzó en aguas catalanas un cebo de 75 millones de euros para pescar a Ronaldinho. El Barça apela a la identificación del brasileño con el proyecto de recuperación culé (al tiempo que abre las puertas a Kluivert). Pero, temiendo que los 246 millones de deuda pesen más que el sentimiento, busca un plan B que, de momento le sale rana. El Manchester afirma tajante que Van Nistelrooy no está en venta y el holandés califica de «rumores descontrolados» las informaciones acerca de su posible salida de Inglaterra. Pero la onda expansiva del terremoto Abramovich no afecta sólo a Cataluña. Madrid, en concreto el Atlético ya sintió el aliento del ruso detrás del cogote de su perla, Fernando Torres. Incluso ha llegado a doblar la oferta de 24 millones presentada el pasado verano. Para el puesto de delantero, el ruso no repara en gastos y también ha sondeado el fichaje de Shevchenko. El motivo no es otro que el Chelsea está pensando ya en renovar su plantilla dando salida a jugadores que no han cumplido con las expectativas y entre los que figuran Verón, Crespo, Makelele y Hasselbaink. Beckham, Samuel y Ballack completan la lista de candidatos del ruso. Pero no sólo el Chelsea anima el mercado europeo de fichajes. El Real Madrid no será convidado de piedra y a lo largo de la temporada ya ha dejado caer las bombas de Henry, Trezeguet y Totti, a las que se suma ahora otra que se creía olvidada: Fabián Ayala. Entretanto, el Mónaco se muestra interesado en Arteta, mientras intenta retener a Morientes, que termina su cesión y podría regresar al Real Madrid.