«Si España lo pide, estará en los Juegos Olímpicos», afirmó su director técnico, presente en la Vilagarcía Basket Cup
07 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Alberto Dal Cim lleva veinticinco años en la nómina de distintos clubes de la NBA. Desde hace dos temporadas, es el director técnico del Utah Jazz, y este verano tendrá un grado de responsabilidad muy alto, ya que su equipo dispondrá de tres elecciones en la primera ronda del próximo draft. Dal Cim no escatima elogios a la hora de hablar de uno de sus jugadores estrella, Raúl López: «Tuvimos la suerte de que se recuperó, pero lo hizo porque tiene una fortaleza mental muy fuerte. Después de no haber jugado durante dos años debido a su grave lesión, el rendimiento que nos está dando es muy bueno. Está mejorando, ganando físico, y velocidad en su juego». Donde se moja menos es cuando se le cuestiona sobre la presencia o ausencia del base con la selección española en los Juegos Olímpicos. «No tengo información, y tampoco debo hablar de eso. Pero claro, la FIBA tiene sus reglas y si España lo pide, jugará». El director técnico de los Jazz llegó ayer a tierras arousanas para presenciar el Vilagarcía Basket Cup. El motivo no es otro que la presencia de Andrieskivicius, un lituano de 2,17 metros al que todos señalan como una futura estrella de la competición profesional estadounidense. El ojeador apunta las razones de la cada vez mayor presencia de euopeos en la NBA: «Son buenos tiradores, no grandes atletas, pero sí muy técnicos. Además, no tienen problemas fuera de la cancha y quieren entrenar para mejorar», explica. «Viajo alrededor del mundo, viendo donde hay jugadores que nos puedan interesar», dice el director técnico de los Jazz. En su calendario figuran, tras el torneo que se celebrará hasta el sábado en Vilagarcía, el campeonato de Manheim y la Copa de Brasil, donde el club estadounidense tiene previsto tender también sus redes. Su equipo es un buen ejemplo de que la apuesta por los extranjeros puede funcionar sin problemas en la NBA. «Hemos tenido buena suerte con Kirilenko, Giricek, Raúl López, y Pavlicevic, y ahora buscamos otro talento en Europa», apunta. Dal Cim, que todavía no trabajaba para el Utah cuando incorporó a Raúl López, sí tiene buena parte de culpa en la llegada del portorriqueño Carlos Arroyo, con quien compite el de Vic por el puesto de base. Los Jazz son una de las sorpresas de la temporada. Un equipo que aparecía en la competición con muchas incógnitas por la baja de su tándem insignia (Stockton-Malone) tiene posibilidades de hacerse con un hueco en los play off. La clave, según Del Cim, es Jerry Sloan. «Tenemos un gran entrenador que es capaz de exprimir a sus jugadores», subraya. Gasol es la gran referencia para los españoles a la hora de hablar de la competición de baloncesto profesional estadounidense. A Pau, Dal Cim lo vio por primera vez en el mundial júnior de Portugal, con la quinta de los chicos de oro que se proclamaron campeones del mundo. «Pau es un súper jugador. Un chico que asumió desde el principio el papel de protagonista en su equipo, un equipo malo. Ahora también tienen un gran técnico y está dando todo lo que puede». En un futuro cercano la nómina de españoles en la NBA es posible que aumente. Si se le pide algún nombre a Dal Cim, éste responde enseguida: Rudy Fernández. «Dispone de muchísimo talento, lo vi por primera vez en la Copa del Rey». El director técnico de los Jazz apunta también al consabido Juan Carlos Navarro y a Jorge Garbajosa «que es un gran jugador». «España tiene mucha calidad», resume.