Un ensayo antes del Milan

José M. Fernández A CORUÑA

DEPORTES

El Deportivo recibe en Riazor al Betis con la intención de consolidar su tercera plaza en el torneo liguero y preparar el decisivo choque del próximo miércoles

03 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El Dépor afina su orquesta con la vista puesta en la actuación del próximo miércoles ante el Milan. Cierto que afianzar el tercer puesto sigue siendo un objetivo prioritario y que, en un alarde de optimismo, la Liga todavía es posible, pero ni una sola de las señales emitidas en los últimos días ha sonado ajena al choque de vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones. De la competición doméstica, ni rastro. Es como si el encuentro de esta tarde ante el Betis se hubiera convertido en un incordio, una obligación para cumplir con la cita dominical con el fútbol. Incluso a Javier Irureta le pudo ayer el subconsciente al referirse al partido de esta tarde: «Vamos a tratar de buscar todos los argumentos ofensivos durante los noventa minutos, con desdoblamientos, paredes, remates al primer poste... etcétera. Hoy he tratado de trabajar eso, algo que me interesa más que poner o no los petos». Es decir, precisamente lo que se necesita ante el Milan. Todo un desconocido canto al fútbol ofensivo. ¿Imagina alguien un discurso similar de Irureta con ocasión de otro compromiso liguero? Eso sí, para el técnico deportivista el partido del miércoles es una continuación del que disputa esta tarde ante el Betis. De ahí que decida un once inicial con la mente en la cita de 72 horas después. Le preocupa el cansancio por tanta convocatoria internacional y el descanso de un rival que ha tenido dos semanas para preparar el encuentro. Esta última será la única, y aparente, ventaja de un Betis envuelto en un clima enrarecido y con varias bajas. Un mal asunto cuando se visita Riazor, un terreno tradicionalmente inhóspito para el cuadro sevillano, con la excepción de la pasada temporada, cuando se llevó el triunfo (2-4) en la jornada inaugural del campeonato. Entonces el Betis se presentaba como alternativa a los grandes; ahora, el equipo sevillano camina de forma anodina por la Primera División. Todavía se agarra al improbable objetivo de alcanzar algún puesto europeo, pero ni las bajas (Varela, Ito, Alfonso y Capi) ni un estado de ánimo viciado por las supuestas declaraciones de varios de sus jugadores contra la posible continuidad de Víctor Fernández parecen las mejores condiciones para poner en apuros a un Deportivo que pone a prueba su situación antes de una cita decisiva. La preocupación bética parece centrarse en contrarrestar el efecto Valerón. De hecho, Víctor Fernández parece decidido a apostar por un centro del campo con tres hombres -Arzu, Assunçao y Benjamín- con la intención de cerrar los caminos al canario. A los andaluces, la derrota les dejaría en tierra de nadie, sin más objetivos que cerrar la temporada de forma decorosa. El partido que Pandiani jugó con su selección el pasado miércoles ha servido en bandeja de plata la titularidad a un Diego Tristán acostumbrado a marcar al equipo en el que se formó y necesitado, una vez más, de reivindicarse dentro del campo.