Alguien no directamente relacionado con el club vigués se habría entrevistado con Regueiro y sus agentes.
23 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol abrió expediente informativo tras recibir una denuncia del Racing de Santander sobre un presunto intento de soborno al futbolista uruguayo Regueiro. Éste se habría producido en las horas previas al choque de Liga que enfrentó el pasado domingo al equipo de Lucas Alcaraz con el Celta, en El Sardinero, y que concluyó con un espectacular empate a cuatro. Aunque Competición no hizo pública la apertura de las investigaciones, fuentes del organismo presidido por Ángel María Villar sí confirmaron que existe la denuncia, firmada por dos empleados del Racing de Santander, en relación a unos hechos en los que supuestamente se vieron involucrados el jugador charrúa y sus dos representantes, quienes habrían conversado con alguna persona que no pertenecería directamente al Celta. El partido concluyó con ocho goles y cuatro penaltis señalados, dos a favor de cada equipo, por el colegiado madrileño Megía Dávila. Milosevic falló un penalti en el instante final que hubiera sido decisivo y, curiosamente, el propio Regueiro fue expulsado, por doble amarilla, con sólo 34 minutos de juego. El club montañés ocupa una relativamente cómoda decimosegunda plaza con 37 puntos, a nueve del descenso, mientras que el cuadro de Radomir Antic agoniza en zona de descenso con 28, a cuatro del Mallorca y, por tanto, de la salvación. Por el momento, el órgano jurídico de primera instancia, presidido por Alfredo Flórez se ha limitado a abrir las pesquisas y dar traslado de la denuncia al Celta, al futbolista Regueiro, a sus dos agentes y al propio club responsable del escrito, para que presenten alegaciones. Como es habitual en estos casos oscuros o en el de las famosas primas a terceros de las que tanto se habla en las últimas jornadas de cada temporada, Competición no podrá entrar de lleno a castigar este tipo de actuaciones salvo que el denunciante aporte alguna prueba de corrupción que resulte definitiva. Los estatutos de la federación dejan claro que los autores podrían ser inhabilitados entre dos y cinco años. Además, «se deducirán tres puntos de su clasificación a los clubes implicados y se declarará nulo el partido, cuya repetición sólo procederá si uno de los oponentes no fuese culpable y se derivase perjuicio para éste o para terceros».