Manuel cifra la permanencia del Compos en 44 puntos

Manuel García Reigosa
M. G. Reigosa SANTIAGO

DEPORTES

El equipo precisa hacer pleno en casa y mejorar en las salidas

22 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?Cuántos puntos hacen falta para lograr la permanencia? Hay quién prefiere aparcar hipótesis para centrar la atención en el compromiso más inmediato, en espera de acontecimientos. A sensu contrario , también es fácil encontrar ejemplos de quiénes procesan datos, calendarios y estadísticas. En ese apartado merece mención especial el central Manuel Castiñeiras, estudioso del perfil científico de todas las competiciones. Si es que se puede asociar el deporte a la ciencia. La pasada campaña clavó el pronóstico. El zaguero santiagués cifra la permanencia en torno a los 44 puntos. En consecuencia, y habida cuenta de que sólo restan 24 en litigio, el Compos necesita un sprint. Precisa sumar 17. En el supuesto de que pudiera hacer pleno en San Lázaro (cuatro triunfos en cuatro contiendas) debería arrancar cinco puntos en los desplazamientos a Burgos, Cuenca, Zaragoza y San Sebastián de los Reyes. La cita ante el conjunto madrileño cierra la Liga. Y quien más quien menos firmaría por llegar a esa última jornada con la posibilidad de jugárselo todo a una carta, a pesar de que el Compos es uno de los equipos que acredita peores registros como visitante. San Sebastián de los Reyes Manuel es de los que firmaría afrontar el encuentro ante los madrileños sin depender de terceros. Y lo explica con la lógica de las matemáticas: «Para estar salvados antes del partido con el San Sebastián de los Reyes hay que enlazar seis victorias consecutivas». También podría valer con seis en las próximas siete citas. El equipo santiagués encajó un duro golpe en Palencia. Manuel Castiñeiras reconoce que la expedición regresó «algo cabizbaja» por no haber logrado el objetivo: «Nos podíamos colocar a un partido de la salvación». El encuentro de La Balastera también ha dejado otra lectura. El Compos no acaba de encontrar la manera de hacer frente a las contiendas ásperas, de fútbol directo. Y, por los motivos que sea, el equipo baja demasiados enteros lejos de San Lázaro. De momento, trata de concentrarse en la próxima jornada. Llega el colista, el Majadahonda, virtualmente descendido. Esa circunstancia lo convierte en un enemigo más peligroso, ya que juega sin presión.