El Madrid, igual que un limón exprimido

Fernando Hidalgo Urizar
Fernando Hidalgo REDACCIÓN

DEPORTES

La plantilla de Queiroz, que es el técnico que menos cambios realiza en la Liga, da claros síntomas de agotamiento

18 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El fracaso del Real Madrid en la Copa del Rey desnudó algunos de los serios problemas que padece la escuadra galáctica. Uno, si faltan las figuras, el equipo se resquebraja (ausencia de Ronaldo). Dos, si las figuras no descansan, el equipo se desinfla (cansancio en la segunda parte ante el Zaragoza). Queiroz se encuentra en la encrucijada. Si rota, el Madrid flaquea. Si no rota, el Madrid se rompe. Por el momento, ante esta disyuntiva, el portugués lo ha tenido claro: siempre juegan los mismos. Los datos son demoledores. Hasta nueve jugadores merengues han superado los dos mil minutos en la presente Liga. Nadie resiste la comparación. El Madrid, que además de la Liga, ha llegado a la final de la Copa del Rey y está en cuartos de la Champions, es el que menos dosifica a sus jugadores. En las anteriores temporadas, Florentino siempre pescó un título, pero, ¿hasta dónde aguantará la galaxia blanca este ritmo agotador? Según Manuel Pombo, preparador físico que trabaja con Fernando Vázquez: «Rotar o no es un modelo estratégico del entrenador. Un modo de organizar la fatiga para todo el equipo. Hasta ahora sólo existía el modelo de exprimir los recursos al ciento por ciento. La rotación es un modelo nuevo que nace de la idea de que hoy en día, aparte de exigir al futbolista que sea bueno, se le exige que aguante todas las competiciones. Tiene que ser un cuerpo que aguante la agresividad de la frecuencia de las competiciones. Hay futbolistas que son buenos tres partidos y luego bajan. Por el crecimiento de la competición nace la rotación. Físicamente está demostrado que el cuerpo del deportista se desgasta menos con las rotaciones y es posible que rinda más en los partidos que juegue porque tiene menos frecuencia de ellos. Se es mejor en cincuenta partidos que en ochenta». Javier Irureta no inventó las rotaciones, pero en España ha sido el rey de éllas. Según el entrenador del Dépor: «Para opinar de un equipo hay que estar muy dentro de él. Yo conozco muy bien el mío, a mis jugadores, sé su edad, su capacidad física, conozco el test que se les hizo al comienzo de la temporada. Hoy en día estar en tres competiciones es muy difícil y la diferencia entre titulares y suplentes puede determinar la planificación. Para aguantar tres campeonatos hay que ser fuertes físicamente y también mentalmente. Fijémonos en el Madrid, acababa de jugar una eliminatoria durísima contra el Bayern y se encuentra sin descanso ante la final de la Copa del Rey. No es fácil hacer compatibles esas competiciones. Para poder rotar con garantías hay que tener una plantilla compensada». Miguel Ángel Lotina lo tiene claro: «El problema del Madrid es la plantilla. La apuesta de Zidanes y Pavones tiene riesgos que están a la vista. La diferencia entre los que juegan y los que no, es enorme, mucho más grande que en otros equipos, como por ejemplo el Deportivo o el Valencia. Es difícil explicar que el Madrid tenga un banquillo como el que tenía en la final, con jugadores con escasa experiencia en Primera. Juegan con mucho riesgo y si el Madrid aspira a ganar más de un título, necesita en el banquillo futbolistas mucho más curtidos en Primera División».