El Celta busca en Londres recuperar su autoestima

La Voz

DEPORTES

El 2-3 a favor del Arsenal parece insalvable para los celestes

09 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Highbury Park no es Lourdes, por eso hablar de un milagro en un lugar protestante sería entendido como una blasfemia y un atentado a la liturgia anglicana. El Celta puede pasar a los cuartos de final de la Liga de Campeones pero ese accidente sería para los locales como cuando el Barça perdió la Copa de Europa en Sevilla con el Steaua de Bucarest. Nadie de los integrantes celestes cree en la remontada del 2-3 de la ida. Sólo los más fieles devotos siguen encendiendo velas y alimentando su esperanza. El problema es que ahora mismo esta discusión europea tiene escasos argumentos cuando la cuestión es un ser o no ser en Primera, un mantenerse en la élite o jugar con la bancarrota. Las pesadillas que azotan esta temporada a la afición celeste pueden encontrar su primera terapia efectiva en un buen resultado, una buena imagen, algo a lo que agarrarse para que los próximos sueños sean menos alterados que los vividos hasta ahora. Sólo una derrota El líder de la Premier League sólo cayó este año, y por 0-3, con el Inter por aquel entonces de Héctor Cúper. Jugar a la italiana, o a la paraguaya que diría Cavallero, parece la única solución para no salir trasquilado de Londres cual oveja Dolly. Una reserva genética de la seguridad defensiva de la temporada pasada es lo que los celeste debían tener guardado para la ocasión. Lo que sucede es que el cuadro vigués tiene muchas dificultades para renuncia de un plumazo a su nuevo estilo, el de jugar -en eso no hay nada de malo- y, lo que es peor, dejar que también lo hagan sus contrarios. En este partido nadie cree que Antic vaya a reservar a sus mejores futbolistas para el partido del próximo domingo con el Valencia. El cuadro vigués volverá a su 4-2-3-1 y tratará de que con el sistema que les falló en Vigo esta vez no surjan contratiempos defensivos. Cavallero será titular e intentará que el tabique de su nariz resista. Pinto paga así los pecados cometidos en las últimas fechas. Por su parte, Vagner podría ser la gran sorpresa en el once: en principio, el brasileño formará en el doble pivote junto a Luccin. Ese cambio llevará a José Ignacio a la banda derecha, por lo que el celtismo se quedará sin ver hoy a dos de sus grandes ídolos: Jesuli y Edú calentarán banquillo juntos. El templo inglés no espera que el Celta haga retumbar sus cimientos. El factor sorpresa es el que mejor pueden aprovechar los célticos para obtener el crédito que buscan. La hinchada celeste no va a poder hacer callar a una de las aficiones más entusiasta del siempre animado fútbol británico. Gallegos en la grada Sin embargo, nadie duda de que hoy pase lo que pase, la Rianxeira se escuchará en Highbury a buen volumen. De ello se encargarán 1.200 gargantas gallegas. El hecho de que Highbury Park no sea un lugar sagrado permite que se entonen otras voces, otras lenguas, un sentimiento distinto. Aunque quizá haga falta mucho más que fé para obrar otro milagro en la Liga de Campeones. De ello dependen los dos millones de euros que se embolsarían las maltrechas arcas del Celta en caso de que los jugadores rompiesen todas las previsiones y permitiesen a los suyos seguir creyendo. Porque quizá esa fé sea lo único que pueda sacar al Celta del camino a Segunda División.