Iván Raña es el mejor del planeta y Javier Gómez Noya, reciente ganador en Sudáfrica, lo puede ser cuando acumule experiencia en élite y mejore algo en ciclismo y carrera.
29 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El triunfo de Javier Gómez Noya en la prueba internacional de Bloemfontein (Sudáfrica) le sitúa entre los 125 primeros del mundo. Ya puedo seleccionarlo para los Juegos de Atenas. Anunciaré el equipo tras el Europeo de Valencia y el Mundial de Madeira, porque quiero ver a todos competir bajo esa presión. El único seguro es Iván Raña, cuya progresión recuerda a la actual del triatleta ferrolano. El primero es el mejor del mundo sin ninguna duda, y el segundo va camino de poder serlo. A estas alturas del año 2000, Raña preparaba los Juegos de Sídney. Tenía 21 años, como Gómez Noya en Atenas. ¿Era mejor? Esa temporada se produjo la explosión de Iván con su diploma olímpico, aunque ya había sido segundo en la Copa del Mundo en Cancún y tenía algo más de experiencia en élite que Javier hoy, porque hasta hace poco no podía competir fuera. Así que no le podemos exigir idénticos resultados a la misma edad, aunque sea campeón del Mundo sub-23. Quizá necesite dos años más de rodaje en pruebas élite, en las que llevará sólo nueve meses cuando llegue a los Juegos de Atenas, cuyo circuito es demasiado duro para sus características. En definitiva, Javi rinde hoy como Iván hace cuatro años, pero no tiene el mismo nivel competitivo porque no pudo participar en tantas pruebas. ¿Qué pasará en el futuro? A nivel fisiológico son muy parecidos, porque su genotipo es muy similar. Si Iván es el patrón perfecto de este deporte, el perfil ideal del triatleta, Javier está muy cerca, al 95%. Ambos muestran un consumo máximo de oxígeno de unos 82 mililitros por kilogramo y minuto. En los controles de potencia relativa en el umbral anaérobico, otro dato clave, Raña genera 7,2 vatios por kilo de peso, más que Gómez Noya, a quien haremos una nueva medición en breve. Aunque Javi tiene más desarrollado el tren inferior y mayor musculación. Nadador superior Por especialidades, Gómez Noya es mejor nadador, con una marca de 16.04 en los 1.500 metros libres frente a los 16.34 de Raña. El ferrolano debe mejorar, sobre todo, en el sector de bicicleta, donde puede ser traumático el paso de sub-23 a élite, donde se rueda muy rápido y es imprescindible no fatigarse para llegar con opciones al final. Tiene condiciones fisiológicas similares, pero debe pulir su técnica y forjarse, como hizo Iván, en el ciclismo aficionado. No disponemos de comparativas en los 40 kilómetros de este sector en la distancia olímpica. En la carrera, el gesto técnico de Javier es bueno y sólo necesita tiempo, entrenamientos y pruebas internacionales. Tampoco disponemos de marcas en los 10.000 metros en pista en su época de mejor forma, pero Raña puede completar esa distancia en 50 segundos o un minuto menos que Gómez Noya. Las diferencias aumentan si los realizan tras la fatiga del tramo en bicicleta. En capacidad psicológica, Javi es muy tranquilo y un competidor al que no le afecta la presión. Veremos como la lleva en élite y si sabe gestionar el éxito y la fama. Iván lo ha asimilado de maravilla y creo que el también lo hará porque son muy parecidos. ??xto transcrito por