El Celta vuelve a ilusionar

Víctor López VIGO

DEPORTES

Los celestes vencieron por 2-1 al Villarreal con dos goles de Savo Milosevic

08 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La afición céltica ha recuperado la sonrisa. Después de cuatro meses y medio su equipo volvió a ganar en Balaídos. La Liga ya no se ve tan oscura como parecía. Sólo un soplo de aire fresco en forma de triunfo ante el Villarreal ha tornado la tempestad en calma. La revolución de Antic sólo se produjo en el sistema. En los jugadores alineados pocos cambios pudo hacer ante los numerosos contratiempos que sufrió. El dibujo sí era distinto. Un 4-1-4-1 en el que Luccin deambulaba por delante de la defensa y Mostovoi junto al debutante Ilic funcionaban como creativos. Las bandas estaban ocupadas por Ángel y un improvisado interior zurdo en Giovanella. Al margen de los matices tácticos, la novedad fue la actitud. La sensación que daban los jugadores celestes era muy distinta. Entrega por todos los balones, concentración y la imagen de ser un equipo. Eso se palpó en el aspecto defensivo en el que el Villarreal no hizo casi ninguna oportunidad de gol en toda la primera parte. En ataque a los locales les bastó con un error grave del prójimo para tomar ventaja. Reina salió mal en un córner que ejecutó Mostovoi y Milosevic no desaprovechó su opción para cabecear a gol. El noveno tanto en Liga del serbio abrió una puerta a la esperanza del celtismo. El Celta jugaba al fútbol. Hacía bien todas esas cosas de las que Lotina hablaba como imprescindibles para ganar. No era brillante pero le bastaba con no hacer nada mal. Milosevic tuvo una oportunidad para dejar el partido muy inclinado. Una impecable primera mitad pudieron emborronarla los célticos con dos desajustes antes del descanso. Ballesteros y Martí provocaron el murmullo. El intermedio detuvo esta marcha atrás local, de mal aspecto. En el comienzo de la segunda parte se reactivó el buen tono vigués. La tocaron los tres más ofensivos. Ilic abrió un pasillo inexistente, Mostovoi corrió por él y Milosevic le birló la pelota seguro de sí mismo. No falló en el corredor y batió de nuevo a Reina. Por primera vez en toda la temporada el Celta gozaba de amplitud en el marcador actuando ante su público. El rival no quiso consentir este descaro pero esta vez la tan manoseada fortuna con la que los célticos parecían enemistados, se alío con ellos. Víctor Fernández, el futbolista, estrelló el balón contra el poste primero y luego en una falta contra el larguero. Milosevic pudo cerrar un partido personal glorioso pero falló, a un paso de la meta contraria, el que parecía más fácil de todos los remates que hizo. Quedaba todavía mucho partido por delante pero las vibraciones que transmitía el cuadro céltico le concedían el triunfo. Sasa Ilic dejó el campo a falta de un cuarto de hora en medio de una explosiva ovación de un público que le erigió como el salvador. El yugoslavo en su primer partido demostró que puede ser un refuerzo de lujo para lo que resta de temporada. Cuando estaba Antic dando homenajes a sus jugadores más entregados, Cáceres se marchó con los galones recuperados, nada podía hacer presagiar los agobios por los que pasaron los locales en los últimos cinco minutos. Anderson marcó en una dudosa acción salvando el fuera de juego. El Villarreal crecido y poseído en pos del empate tuvo por dos veces las opciones para marcar. Los tres minutos de prolongación tuvieron de todo. Un posible penalti a Mostovoi y mucho sufrimiento ante la meta de Cavallero. Al final el Celta ganó y cogió la salida de la autopista hacia el infierno que le conduce a posiciones más sosegadas.