El Murcia remontó un 0-2 tras la expulsión de Luccin a falta de media hora
17 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El Celta cosechó un amargo empate en la Condomina, después de que el colegiado expulsase a Luccin a falta de media hora y que los pimentoneros lograsen remontar un 0-2 en contra. Un punto que sabe a muy poco, pero que al menos supone para los vigueses un tímido avance en la remontada ligera. El Celta salió frío y la habitual descolocación de su defensa permitió a Karanka rematar en solitario desde la derecha. Afortunadamente le pegó mal. Poco después un trallazo de Luccin a saque de falta adelantó a los olívicos. Nadie esperaba que un aparentemente inofensivo disparo desde más de treinta metros pudiese entrar directamente, pero el francés vio el hueco y lanzó un misil que se clavó por la parte superior derecha de la meta del desconcertado Bonano. Los pimentoneros no tiraron la toalla y, animados por su fiel afición, siguieron presionando, especialmente por medio de Luis García y sus internadeas por la derecha. Durante muchos minutos el Celta dejó la iniciativa a los locales y propició que el partido entrase en una fase soporífera, ya que el Murcia presionaba con más corazón que cabeza. Sergio remató de cabeza un corner sacado por Jesuli y estuvo a punto de lograr el segundo tanto, pero el balón le salió ligeramente desviado. Al filo del descanso el partido se animó. El equipo local intensificó su presión y creó sus primeras oportunidades claras. Cavallero también tuvo que emplearse en varias ocasiones, especialmente en un remate de Luis García desde el borde del área pequeña. Luccin remató una contra del Celta por la banda derecha, pero esta vez el disparo le salío desviado. Cuando comenzaba el tiempo de descuento Milosevic culminó con éxito otra contra celeste. Vagner volvió a lucirse. Entregó un pase medido al yugoslavo, que se quedó solo ante el meta con el balón en los pies. El delantero centro mostró su veteranía. Aguantó el balón para ver lo que hacía Bonano y cuando se tiró al suelo le cruzó suavemente el esférico por su izquierda. En la segunda parte Peiró cambió el esquema de su equipo. Para evitar su destitución tenía que darle la vuelta al partido y buscó la remontada con un planteamiento más ofensivo. Cuando más estaba atacando el Murcia, la inexplicable expulsión de Luccin a casi media hora del final puso en bandeja la remontada local. El colegiado mostró una amarilla, el francés dijo algo a Javier Moreno y vio la roja. El partido se desquició. Cuando el desconcertado Celta intentaba echar el cerrojo, Quintana recogió en solitario un pase desde la derecha y batió a placer a Cavallero. El colegiado vio un claro fuera de juego y anuló un tanto a Jensen. El Celta se defendía como gato panza arriba mientras los minutos se hacían interminables. Sergio mostró su mejor cara y sus despejes permitieron incluso a su equipo de gozar de alguna oportunidad a la contra. Pero el Murcia insistió y tanto fue el cántaro a la fuente que al final rompió y Karanka lograba la igualada, a diez minutos del final, en un disparo al borde del área pequeña. Al final el Murcia perdió también a Jensen por expulsión tras derribar a Vagner cuando se iba solo hacia la portería en una peligrosísima contra del Celta. Diez contra diez. Jonathan entró para reforzar el ataque olívico y las ocasiones se sucedieron por ambas bandas en los últimos minutos con el partido descontrolado, pero el marcador no se movería. Reparto de puntos.