?a primera fase de la Liga de Campeones dejará en las arcas celestes más de tres millones de euros, según informó ayer el club celeste. La mayor parte de esta cifra corresponde al fijo de 1,7 millones de euros que garantiza la UEFA a los 32 conjuntos que iniciaron la competición. A esa cantidad hay que sumar otros 682.000 euros por las dos victorias cosechadas y 510.000 euros por los tres empates de la primera fase. En total, los resultados deportivos garantizan 2,9 millones de euros. La cifra, no obstante, se puede ver sensiblemente incrementada gracias a la televisión. De hecho, el gerente del Celta, Sabino López, asegura que el club espera ingresar por todos los conceptos unos 3,6 millones de euros (600 millones de las antiguas pesetas). La partida que el Celta ingrese de la televisión quedará definida la próxima semana, cuando se liquiden las cuentas de la primera fase, según explicaron en el club vigués. Esta cifra es muy variable. Depende de las cuotas de audiencia del Celta respecto a los otros tres clubes españoles participantes en la competición (y el club vigués es el que menos espectadores ha congregado ante la pantalla). También influye el total de dinero recaudado por televisión por la Liga de Campeones. Y aquí las previsiones son muy negativas: en esta campaña, el contrato de las televisiones, que el año pasado alcanzó los 680 millones de euros, se ha visto reducido en un 35%. Es decir, 238 millones de euros menos para repartir. Grandes desequilibrios El complejo sistema de reparto de los ingresos televisivos provoca graves desequilibrios entre los clubes. En los países con menos representantes en Liga de Campeones, los clubes pueden llegar a ingresar partidas enormes, dado que el reparto de la cantidad destinada a cada federación se hace entre menos entidades. Sólo así se explica que el año pasado el Borussia ganase tanto dinero como el campeón de la competición: los alemanes recibieron de la televisión la friolera de 17,4 millones de euros, gracias a la temprana eliminación del gigante de la Bundesliga, el Bayern de Munich. Otros equipos más modestos, como el belga Genk y el Maccabi Haifa también tuvieron unos fuertes ingresos, cifrados en 4,7 millones de euros. Precisamente por ello, el Celta era optimista a principios de temporada. Esperaban recibir entre seis y siete millones de euros en concepto de televisión. Por desgracia para el club, estas cantidades parecen alejadas de la realidad, máxime cuando la competencia en España es tan dura: en el reparto de televisión entra el Real Madrid, que logra audiencias superiores a los siete millones de espectadores (el Celta está en tres millones). Pese a todo, el pase a octavos llena de satisfacción a los encargados de velar por la delicada economía del Celta. Los dos partidos de la eliminatoria supondrán un inyección extra de capital de 682.000 euros. También influirá la taquilla de Balaídos, que hasta el momento ha recaudado 360.000 euros (120.000 por partido). Piden un rival televisivo Con todo, al final de la competición, el Celta quiere superar los cinco millones de euros. «Puede parecer que no es mucho dinero, pero a nosotros nos viene de maravilla. Esos ingresos pueden suponer la diferencia entre fichar a un jugador de alto nivel o no fichar», subraya Sabino López, gerente del Celta. Para alcanzar ese objetivo resultará vital que a los celestes les toque un rival de entidad en octavos: no tiene la misma audiencia jugársela con el Manchester que vérselas con el Mónaco. Por ello en el club se apuntan al rival más duro de roer y piden sin recato un emparejamiento con los de Fergusson.