El Racing sufrió mucho más de lo previsto para imponerse en casa del colista, el Avilés Industrial. El equipo ferrolano sesteó ochenta de los noventa minutos y resolvió con dos goles en la recta final del partido. Pese a la victoria, una vez más, la imagen del equipo verde no fue buena. Le cuesta crear peligro y le falta pegada. La nota positiva es que con esta victoria, los ferrolanos se aupan al liderato tras el tropiezo del Amurrio y rompen una mala racha de malos resultados lejos de A Malata, ya que no ganaban fuera desde la tercera jornada de Liga. El equipo ferrolano dominó la primera parte ante un rival que desde el primer momento sólo se dedicó a defenderse y a tratar de salir a la contra. Sin embargo, como es habitual, a los ferrolanos les faltaron ideas y velocidad. Conforme se acercó la recta final del partido, los ferrolanos se pusieron las pilas gozaron de algo más de llegada. Por fin, a falta de sólo seis minuros para el final, Barbarin se aprovechó de un rechace para marcar. Poco después llegó el tanto de la sentencia.