El Celta busca en el Pizjuán un resultado que le tranquilice

Víctor López VIGO

DEPORTES

MARCELO DEL POZO

Visita el campo del Sevilla apremiado por su mala clasificación

29 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Días difíciles para el celtismo. Su equipo ha pasado el clásico bache de todos los años en el mes de noviembre y para su desgracia este aún no ha terminado. Queda la cita de hoy ante el Sevilla y con un panorama gris en lontananza. Los celestes están obligados a lograr un resultado positivo esta tarde porque de perder y ganar el Albacete en su campo al Espanyol, el Celta estaría en puestos de descenso. Algo insólito para uno de los presupuestos más altos de la categoría y para un club que se ha acostumbrado a las mieles del triunfo en los últimos años. El conjunto celeste debe ser más resultadista que nunca y ahora sólo le vale ganar. El año pasado lo hacían en muchas ocasiones jugando mal y ahora mismo todos firmarían un retorno al pasado. En principio, a nivel táctico parece que esto no va a suceder. Y es que Lotina acordó con sus jugadores una vuelta al 4-2-3-1 y aunque la ausencia de Mostovoi, que está lesionado, pudiese preveer una variación del dibujo, todo indica que la fuerza del vestuario hará que todo siga igual. Cavallero podría ser titular de nuevo, si supera una prueba sobre el campo que le permitirá saber el estado de su lumbalgia. El argentino sí ha querido hacer un esfuerzo en un momento tan complicado para todos sus compañeros. Es el momento de la unión y la plantilla lo sabe, Lotina también, y sólo falta que la afición aguante el tirón de un cúmulo de sinsabores junto a los suyos. Dentro de tres días podría verse una carga de dramatismo en el próximo choque en Balaídos ante el Albacete. Algo impensable a principio de temporada, pero el Celta ahora juega para salir de un hoyo en el que se ha metido por méritos propios. Salir de él es cuestión de paciencia y mejores argumentos.