La Real deberá esperar para certificar su pase a octavos de final de la Champions League al no ser capaz de superar a un Olympiacos inferior que, sin embargo, continúa sin perder en su estadio ante equipos españoles. El empate final, que no es malo pues elimina ya totalmente a los griegos y permitiría a los realistas empatar en Anoeta ante el Galatasaray para alcanzar los octavos, sabe no obstante a poco. A los de Denoueix se les sigue negando la victoria, y eso que ayer parecieron ser superiores a su rival, pese a que jugaron los últimos 30 minutos en inferioridad tras la expulsión de Kovacevic. Se temía en el entorno realista la salida en tromba de un Olympiacos que necesitaba imperiosamente la victoria para seguir teniendo opciones de clasificarse para los octavos de final. Los blanquiazules salieron esperando a ver lo que ofrecían los griegos. En unos primeros cuarenta y cinco minutos feos y trabados -a ello contribuyeron las cerca de 30 faltas señaladas por el colegiado-, los realistas, que se mostraron algo nerviosos y acelerados en esta primera mitad, se conformaron con buscar alguna contra. Sin embargo, los de Anoeta tuvieron que esperar prácticamente hasta la media hora, y en una contra, esta vez por ala izquierda, lanzada por Alkiza, para ver cómo Gabilondo les adelantaba en el marcador. Igualdad griega La segunda mitad comenzó en los mismos términos que los primeros 45 minutos. La Real Sociedad se dejaba querer ante un Olympiacos que mostraba sus carencias una y otra vez. Kovacevic, a los 50 minutos tuvo el 0-2 en su cabeza al rematar a la salida de un córner, pero su remate lo sacó un defensa sobre la línea de gol. Pero quien encontró puerta, y además por partida doble, fue el Olympiacos. Sin mostrar nada, primero Stoltidis y después Castillo, ponían a los de Protasov con una ventaja tan sorpresiva como inmerecida. La Real encajó bien tanto la remontada helena como la rigurosa expulsión de Kovacevic y, prácticamente en la siguiente jugada, conseguía un empate que prácticamente le asegura su pase a octavos de final de la Liga de Campeones. La solución: el 10 de diciembre en Anoeta ante el Galatasaray, si antes no certifica la clasificación de los de Denoueix la Juventus empatando o ganando ante el cuadro de Estambul el próximo martes.