El colegiado Antonio Rama Rama (1964, A Mata-Cabana) vivió el pasado fin de semana una situación insólita que no había conocido nunca en diez años de árbitro de fútbol. El pasado sábado acudió a pitar, como cada semana, un partido de categoría juvenil, en esta ocasión entre el Cerqueda de Malpica y el Camariñas. Todo transcurría con normalidad hasta el minuto 74. Entonces llegó el tanto del empate local (4-4). El gol no le hizo especial gracia al portero visitante, quien, según Rama, mostró su desacuerdo profiriendo insultos graves. Ante esta actitud, Antonio Rama iba a mostrarle la cartulina roja cuando el dorsal 6 del equipo visitante, Santiago Mouzo, le propinó un puñetazo en el pecho, según recoge el acta redactada por el colegiado. Rama decidió entonces suspender el partido al formarse un pequeño y violento tumulto. En ese momento, un seguidor del Camariñas saltó al campo con intención de agredir al colegiado, pero lo impidieron varios aficionados. Los ánimos estaban caldeados y el colegiado se vio obligado a retrasar su entrada en la caseta. En ese momento, siempre según la versión de Antonio Rama, el aficionado intentó de nuevo golpearle. Ante el asombro de propios y extraños, el hincha le cogió la bicicleta a un niño y se la lanzó al árbitro. El objeto no le alcanzó y consiguió entrar en su caseta; posteriormente, informó de que redactaría un anexo al acta. También llamó a los agentes de la Guardia Civil de Malpica para identificar al aficionado. Domingo por la noche La historia no concluyó ahí. Al día siguiente, el domingo a las doce de la noche, Antonio Rama afirma que recibió una llamada en su teléfono móvil del agresor con bicicleta ajena . En principio, el colegiado pensó que el seguidor iba a disculparse y pedirle perdón, pero la realidad era muy diferente. «Comenzó a insultarme y me amenazó con que iba a venir a Carballo a darme dos tiros si no retiraba la denuncia que iba a ponerle», comentó a este periódico. Finalmente, Rama denunció al sujeto en el juzgado de Carballo. A cambio de ver amenazada su integrida física y vivir un esperpéntico fin de semana, el colegiado cobró por el partido del sábado 42 euros, aunque su dedicación profesional es la de yesero. Además de la afición por el arbitraje, Antonio Rama es, desde hace tres años, representante de Os Gemelos, Eduardo y Ángel Vázquez, propietarios de la orquesta coruñesa Los Príncipes.