Vázquez, el Alexanco granate

T. Rascado / M. Suárez PONTEVEDRA

DEPORTES

Reportaje | Aurelio Gay tiene en el central asturiano un futbolista con mucha vocación ofensiva En el Mosconia de Tercera División llegó a marcar doce tantos en una temporada

27 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Johann Cruyff tenía a Ale-xanco como revulsivo del ataque cuando los artilleros no le funcionaban en el Barcelona. Aurelio Gay dispone también de ese defensa central capaz de desequilibrar en el área rival. Alejandro Vázquez fue clave en la victoria del Pontevedra ante el Alavés B al realizar un centro desde la línea de fondo que Tonino aprovechó para lograr el gol de la victoria en los minutos de descuento. También fue decisivo la jornada siguiente en Balaídos, con un gran gol con el que los granates le cortaban las alas a los cachorros del Celta cuando acababan de ponerse por delante en el marcador. El estadio vigués no era territorio desconocido para él. Fue ahí donde el entrenador del Pontevedra acabó de convencerse de que su fichaje para el equipo granate sería todo un acierto cuando lo vio jugar con el Avilés. Vázquez estuvo a punto de celebrar su vuelta a lo que actualmente es un escenario de la Champions con un hat trick. «No pude, no pude...», comentaba ayer Alejandro Vázquez desde su Gijón natal, donde se encontraba aprovechando la doble jornada de descanso. «En la primera oportunidad me salió fuera por poco y la otra la encontró un poco el portero [José Juan] ya que le pegué con toda la fuerza y no sé cómo sacó la mano para despejarla», subrayó. Desmiente que mantenga una apuesta con el otro central titular granate, Fede Bahón, para ver quién marca más goles en la temporada. «No, no, ¡Qué va! [se ríe]... Pero si tengo que hacerla la hago», dijo, aunque posiblemente no piense lo mismo el cántabro. Cuando jugaba en el Mosconia, equipo de la Tercera División asturiana, marcó doce goles en una campaña. «Fue hace tres o cuatro años, pero era porque tiraba las faltas y los penaltis ya que nunca fui un goleador», explica quizá para no meterle el miedo en el cuerpo a Fede Bahón y rehúya el reto. Vázquez relaja a su compañero y le adelanta al de Colindres: «Él también va a marcar goles ya que va muy bien por arriba y subimos los dos en las faltas y en los córners». Si Fede, o Tonino, le acompañan en el terreno de juego cada partido -no se ha perdido ni un minuto esta temporada- la angustia también es su compañera en los últimos minutos de juego en demasiadas ocasiones. En Balaídos se repitió otro final de infarto después de llegar a dominar con claridad el partido y el marcador: 1-3. «La verdad es que acabamos pasándolo mal, como nos está pasando últimamente. En Vigo nos relajamos un poco y eso ante un equipo como el Celta B que tiene buenos jugadores se suele pagar». La llegada de Gay al banquillo granate había servido para transformar totalmente el juego del equipo. Su decidida apuesta por el ataque le llevó a erigirse en el máximo goleador de la categoría, con setenta dianas, pero su sistema de contención se resistía en exceso. Incluso cambiando, como hizo en enero, a los dos centrales con los fichajes de Soria y Gordillo. Encontrar un mayor equilibrio fue el reto que se planteó para esta campaña el cuerpo técnico granate. Hoy en día su solidez en la retaguardia es mucho más compacta, si bien el poso táctico del anterior ejercicio le lleva en ocasiones a perder el orden y con él desajustar las líneas. Vázquez ha encajado a la perfección en ese engranaje defensivo y además le sobran arrestos para irse al ataque. Sus genialidades ante los filiales del Alavés y del Celta quizá marquen su trayectoria. Ahora Gay sabe que también dispone en el equipo del socorrido recurso de Johann Cruyff: balones a la olla para tratar de aprovechar el poderío aéreo no sólo de su ariete Javi Rodríguez sino también de Alejandro Vázquez. El asturiano se siente dichoso con ese mano a mano que, tras la derrota del Racing de Ferrol el viernes, mantiene con el Amurrio por liderar el grupo. En Balaídos se sintió como en Pasarón -salvando las distancias- ante el masivo respaldo de la afición granate, a la que le trasmite un mensaje ilusionante: «Poco a poco el equipo va cogiendo forma y aunque hay que corregir algunas cosas vamos a ir a más a medida que avance la competición».