El Compostela aguantó poco más de una hora en la ciudad deportiva. El conjunto santiagués cayó ante el Real Madrid B al transformar Jurado un penalti (de los que sólo se les pita a los grandes y en su campo) cometido sobre el propio centrocampista, sin duda el futbolista con mayor proyección del filial. Jurado salió con mucha velocidad y sorprendió a los zagueros del Compos. Sólo aguantó el tipo Chema, pero el capitán no pudo frenar a Jurado, que en el uno contra uno se plantó ante Carlos. Chema hizo penalti y el propio Jurado se encargó de sentenciar el partido. El catenaccio del Compos aguantó 67 minutos. Y ya fue bastante el tiempo que los santiagueses mantuvieron su portería a cero, porque en la primera parte el equipo de Pichi Lucas no salió de la cueva. Ni un solo disparo entre los tres palos de la portería local. El equipo blanquiazul defendió con uñas y dientes el cero a cero inicial. Lo hizo con disciplina y con seriedad, con una gran actitud. También con excesiva dureza. Tanto Riki como Soldado, los grandes goleadores del filial madridista, estuvieron muy vigilados. Manuel Castiñeiras y Chema apenas les dieron respiro. Tres minutos antes de concluir la primera parte el Compostela se quedó con un jugador menos al ser expulsado Gelo, por una dura entrada sobre Riki. Esta acción pesó lo suyo en la segunda parte, pues el Compostela acusó la inferioridad numérica. Pagó por el gran esfuerzo realizado durante todo el primer tiempo. El Compostela renunció por completo al ataque (ya lo había hecho también durante la primera parte) y se empeñó en buscar las tablas, un objetivo arriesgado, teniendo en cuenta la calidad individual de los locales. En pleno acoso blanco, llegó el gol merengue y se acabó el partido. El Compostela, ya muy cansado y totalmente inútil en ataque, apenas reaccionó. Poco después llegó el segundo tanto, por medio de Soldado, que remató en posición muy dudosa.