Inglaterra contra su selección

La Voz F. S.| REDACCIÓN

DEPORTES

Reportaje | Un combinado nacional en la picota | | La afición y la prensa tachan de niños malcriados a los internacionales ingleses por amenazar con una huelga tras la exclusión de Rio Ferdinand del equipo.

10 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

En Inglaterra no se había generado tanto rechazo hacia un componente de la selección inglesa desde que Beckham fue expulsado ante Argentina en el Mundial con una roja que casi le vale el destierro. Esta vez los aficionados y la prensa han cargado contra todos los componentes del combinado nacional. Los internacionales no aceptaron que el defensa Rio Ferdinand fuera excluido del equipo por presentarse a realizar un control antidopaje de la federación con más de 36 horas de retraso. Y el núcleo duro del motín, formado por David Beckham, Owen, Campbell y Gary Neville, convencieron a sus compañeros para amenazar con una huelga en represalia por lo sucedido con el zaguero. Esta postura ha sido considerada por los medios de comunicación y los seguidores como un síntoma más de la desfachatez de un atajo de niños malcriados, con demasiado dinero y poder. Durante unos días, el decisivo partido de los de Sven Goran Eriksson ante Turquía ha pasado a un segundo plano. El verdadero enfrentamiento ha sido otro: Inglaterra contra su selección. Los jugadores, que no contarán con apoyo en el interior del estadio turco donde se jugarán el pase directo a la Eurocopa de Portugal (la policía turca no permite que los ingleses accedan al campo por motivos de seguridad), se están quedando sin defensores fuera, en su propio país. El Daily Mirror les preguntaba directamente a los internacionales ingleses en la primera página: «¿Quién diablos os creéis que sois?». Y es que la posibilidad del polémico plante llegó en un momento en el que la crispación y la sospecha invaden el fútbol inglés, con varios jugadores de la Premier League supuestamente implicados en dos violaciones y con un encuentro clave a la vuelta de la esquina. La amenaza de huelga para que la federación repescara a Ferdinand ha sido la gota que ha colmado el vaso de una opinión pública harta de que los futbolistas lancen señales que les sitúan por encima de las reglas, de la Ley. Algunos ex jugadores, como Kenny Burns, sugirieron que los cabecillas de la protesta «no volvieran a jugar nunca con Inglaterra». En el Telegraph , además, recordaron que los jugadores no estaban defendiendo precisamente a un futbolista ejemplar. «El chico de al lado que lo tiene todo excepto sentido común», rezaba el título de un artículo de este rotativo. «Con la avalancha de escándalos que ensucia nuestro deporte nacional, no era de extrañar que David Beckham y sus compañeros eligieran esta semana para comportarse como petulantes prima donnas », se podía leer en el Daily Mirror . Otro periódico, el Daily Express , señalaba que los jugadores veteranos están totalmente en contra de unos internacionales que «han avergonzado a su país». Y el Daily Mail destacaba la arrogancia de los millonarios del balompié. Uno de los pocos que salió en defensa de Ferdinand y de sus colegas fue Paul Gascoigne. Claro que este pendenciero jugador, con muchas noches de alcohol y escándalos, y varios kilos de más a sus espaldas, no es el mejor abogado que pueden buscarse los internacionales.