Irureta exprime la pizarra

J. M. Fernández A CORUÑA

DEPORTES

23 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Trayectoria impecable y liderato en solitario. En apenas un mes de competición, el Dépor ha mostrado algunas de sus nuevas señas de identidad, más incluso de las que se preveían en una plantilla con escasos cambios significativos: Makaay se fue, Pandiani volvió y se incorporó Munitis. Independientemente de la mayor o menor brillantez del juego y del incuestionable pragmatismo -12 puntos sobre 12 posibles-, el equipo blanquiazul ha recuperado la solidez defensiva (con un gol encajado es, junto a la del Valencia, la mejor defensa de la Liga), tiene más versatilidad ofensiva y, por fin, es capaz de hacer daño en el juego aéreo. Pequeños matices que consolidan un bloque que se conoce de memoria y al que Irureta trata de inculcar nuevos horizontes. Línea defensiva El mismo oficio de siempre, pero un punto más de contundencia. La gran novedad descansa en la voluntad de jugar con la línea defensiva más adelantada de lo habitual; una situación de riesgo cuando se produce una laguna de concentración y ante delanteros rápidos -Villa, en el debut liguero-, pero una vacuna contra los agobios que agiliza la transición al ataque. Ahora, cuando el rival recurre a los pelotazos a la olla, es más extraño que Molina quede bloqueado bajos los palos por una defensa que obstaculiza su salida en el área pequeña. Además de aprovechar mejor sus conocidas virtudes con el balón en los pies, el guardameta blanquiazul trabaja con más tranquilidad a campo abierto. Adelantar la línea defensiva implica aún más a todo el equipo en las tareas de contención: desde Pandiani hasta el último defensa. Ataque por las bandas Con la llegada de Pandiani, Irureta ha apostado por Luque pegado a la banda izquierda, lo que, por el momento, ha relegado a Fran a tareas de creación, como media punta en el lugar de Valerón, o cuando necesita un mayor control del juego. El Dépor es más incisivo con el delantero catalán, gana en velocidad y profundidad, aunque tiene más problemas a la hora de replegarse. El técnico deportivista quiere que su equipo aproveche las virtudes ofensivas de Luque; de ahí en su insistencia en que Valerón se escore a la izquierda, busque con más insistencia la asociación con Luque, también cuando el Dépor pierda el balón. Centrocampistas Irureta cree que su equipo necesita cubrir el previsible déficit goleador que produce la ausencia de Makaay con una mayor pegada de los centrocampistas. En la pretemporada, Valerón exhibió una desconocida capacidad goleadora, pero otro centrocampista -Sergio- parece el indicado para sacar partido -de momento, sin éxito- de los pasillos que generan los desplazamientos y la excesiva vigilancia a que se ve sometido el canario. Juego aéreo Ante la ingenua zaga del Albacete, el Deportivo dio una buena muestra de su peligro en el juego aéreo. Dos goles a la salida de sendos saques de esquina y otro en un remate de cabeza tras un centro de Munitis. Hasta la actual temporada, el único recurso en los balones bombeados se reducía, prácticamente, a las incorporaciones de César en los córneres. Con Pandiani el asunto ha cambiado sustancialmente. El Rifle ha puesto firma a tres tantos de cabeza.