Sufrimiento de «Champions»

Víctor López

DEPORTES

J. J.

El Celta estará por primera vez en la Liga de Campeones

28 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Tan histórico es este pase como las mil y una taquicardías que provoocó al aficionado celeste por verse cerca de perder una eliminatoria que había quedado casi sentenciada en Balaídos. Lotina engañó a todos el día previo al partido. Había dicho que utilizaría el sistema con el que maravilló en Balaídos, el más clásico 4-2-3-1, y sin embargo se decantó por el «lotinista» trivote. La inclusión de Angel por Jesuli llevó a ese cambio. Además Sergio entró por Contreras para ganar en una teórica contundencia en el juego aéreo. Esos toques conservadores fueron la perdición celeste, aunque De salida no supusieron un problema que coartase las oportunidades de gol. Tanto Mostovoi como Edú hicieron entendible el cambio de portero con respecto a la ida, ya que Kozacik evitó que la eliminatoria se diese por finalizada en el primer cuarto de hora. Lejos de cerrarse de inmediato, la clasificación céltica se complicó. El árbitro belga concedió a indicación de su asistente un córner dudoso. El saque del mismo lo cabecea Dostalek y hace el primer tanto checo. Miguel Ángel Lotina monta en cólera con protestas hacia el linier, hasta el punto de conseguir que le expulsen del terreno de juego. Las desgracias viguesas prosiguieron en una escalada de tintes de tragedia griega. Un remate de Edú acaba en el larguero, y a continuación el brasileño desperdicia una clarísima ocasión ante el meta rival. El infortunio con el gol parecía no tener remedio. El Celta cayó víctima de un ataque de nervios que aún iba a ser peor. Sin todavía haberse cumplido la media hora, los checos vuelven a encontrar un hueco en la banda derecha celeste y tras varios rechaces Hrdlicka hace el segundo gol. Casi un cien por cien de efectividad y los pocos espectadores que acudieron al estadio Strahov se frotaban las manos viendo que la remontada era posible. El tercer viaje a tierras checas, como en Olomouc o en Liberec, volvía a ser una pesadilla. Los recuerdos de las más desgracias noches célticas merodeaban por la retina de la parroquia olívica. Los titulares de debacle, catástrofe o cualquier tipo de hecatombe parecían cortos para describir lo que estaba sucediendo. La segunda parte se inició con una calma tensa. Lotina decidió en breve que debía apostar por un retorno al equipo alegre, y al sistema que le había puesto en ventaja en esta ronda. Gustavo López por Giovanella y vuelta a empezar, pero con un 2-0 en contra. Más desgracias, si cabe. Mostovoi expulsado al ver la segunda amarilla. Diez minutos de infarto, pero el Celta estará esta tarde en el sorteo de Mónaco junto a las grandes de Europa. ¡Inolvidable!