Sin pólvora contra los buenos

La Voz

DEPORTES

20 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El Deportivo ya está lo suficientemente rodado como para crear varias ocasiones de gol en un partido. Lo demostró el martes en el ensayo ante el Atlético de Madrid. Pero también ante el conjunto colchonero se evidenció que, pese a agobiar al portero rival, el Deportivo es capaz de concluir con cero goles en su casillero. El dato podría ser interpretado como una mera anécdota, pero la cercanía del decisivo encuentro ante el Rosenborg en Riazor, ese que marcará un devenir feliz o infeliz de la temporada, hace guardar cierta cautela ante la falta de puntería de los deportivistas, obligados a marcar ante los noruegos. En casi todos los bolos de pretemporada, la escuadra de Javier Irureta se ha exhibido en el apartado ofensivo con grandes, y lógicas, goleadas a rivales de circunstancias, casos de Vilalbés, Viveiro o Sada. Incluso ha mostrado su capacidad de reacción al comenzar perdiendo contra equipos de una cierta entidad, como el Compostela o el Racing de Ferrol. Pero la tranquilidad se transforma en inquietud cuando se repasan los encuentros que el Dépor ha disputado contra los equipos de su talla. Ante al Atlético de Madrid, el Oporto y el Rosenborg, los coruñeses no han sido capaces de anotar ni un sólo gol, ése que están obligados a marcar frente a los noruegos el próximo martes. «Me ha gustado la primera parte de mi equipo y algunas cosas de la segunda», resumía Irureta sobre el encuentro ante los colchoneros. Pero al Rosenborg debe ganarle, y no hacer sólo un buen juego. Cambio de responsabilidad La sequía ofensiva en estos tres encuentros coincide con la marcha del último pichichi de la Liga, el holandés Roy Makaay, un jugador que, con su traslado al Bayern de Múnich, le ha cedido el testigo de la iniciativa atacante a Diego Tristán, quien está respondiendo con tres goles en lo que va de pretemporada. Su compañero Walter Pandiani no ha pasado de las dos dianas (Viveiro y Nacional de Montevideo), mientras que Albert Luque sólo ha logrado un gol en el primer partido de la pretemporada contra el Vilalbés. Pese a que no materializa su rendimiento en goles, el jugador catalán es uno de los más entonados en el verano blanquiazul, especialmente manteniendo su rendimiento con incursiones desde la banda izquierda, donde ha demostrado una gran capacidad atlética para desbordar. Curiosamente, el título de «pichichi del verano» no es para ninguno de los tres arietes oficiales de Irureta. Tanto Valerón como Changui se desmarcaron con cinco goles cada uno, aunque el rendimiento ofensivo estival apenas influye en las alineaciones del irundarra. El año pasado Iván Pérez se salió, pero continuó sin ficha.