El Dépor impone en Viveiro su calidad sin brillo

La Voz

DEPORTES

Pandiani, con un gran regate, anotó el mejor gol de la tarde.

28 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

En el mes de julio, Cantarrana se hace más largo que Old Trafford en febrero. Una semana de trabajo no da para mucho más. Pero el Viveiro siempre es más asequible que el Manchester. Lo único en común es la indumentaria. Y en Cantarrana la calidad cansina del Dépor fue muy superior a la tensa intención de los viveirenses. El Deportivo supo muy pronto que el rival de ayer sería algo más complicado que el Sada o el Vilalbés, pero al descanso ya ganaba por 3-1. En el once inicial de Irureta, Héctor fue el primero en varios aspectos: creó la primera ocasión, dio el pase del primer gol y protagonizó la primera pifia en defensa comprometiendo a Molina. Jaime recuperó muchos balones, casi tantos como los que perdió. Naybet casi siempre impuso sus galones ante Kiko, una institución gallega del gol, quien también gozó de varias oportunidades. Juego deslabazado Sergio, Scaloni y Luque estuvieron especialmente participativos, con un buen tanto del primero y un fallo clamoroso del delantero, casi tan grande como la pésima salida de Molina ante Iván Fra, un ex del Foz que disfrutó de su minuto de gloria ante un portero internacional. Junto a su gol, también fue sobresaliente la actuación de Piru, que despertó varias broncas entre los defensas deportivistas. En el segundo once, Javier Irureta recurrió a un conjunto bastante más ofensivo. Compartieron minutos de forma simultánea Valerón, Pandiani, Tristán y Djalma, pero el juego resultó más deslabazado. Amavisca adquirió una aparición regular con el balón, Djalminha le fabricó un gol desde la banda derecha que firmó Diego Tristán y Walter Pandiani, recién llegado, le enseñó a su entrenador que en Mallorca tomó clases particulares de regate: lo hizo en el área, tres veces, antes de marcar el gol más aplaudido de la tarde.