A sus 31 años, el ciclista norteamericano gana su quinto Tour consecutivo pese a sufrir una caída y el acoso del resucitado Ullrich. Con este triunfo, iguala a Miguel Indurain.
27 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Lance Armstrong ha convertido su paseo triunfal por París en una tradición. Ya lo ha hecho en cinco ocasiones y su intención es regresar a la capital francesa el año que viene y batir el récord que comparte con Indurain. Y hacerlo enfundado de amarillo. El líder se impuso esta vez sin avasallar, pero incluso pudo permitirse el lujo de perder 15 segundos en la última etapa con respecto a Jan Ullrich, Vinoukurov, Zubeldia y Mayo. Una pura anécdota de una etapa ganada por el francés Jean Patrick Nazon. Esa era la única incógnita del Tour, además de saber quién se quedaría con el jersey verde. Finalmente, la codiciada prenda del líder de la regularidad se quedará en el armario del australiano Baden Cooke y no en el de su compatriota Robbie McEwen. Por lo demás, sin noticias desde el asfalto. Lance Armstrong y su quinto Tour ya es historia, Jan Ullrich ha recordado sus buenos tiempos y el ucraniano Vinoukurov promete guerra en el futuro. El norteamericano se mantiene impasible en el primer escalón del podio. La última jornada transcurrió entre esa sensación de alivio y auto homenaje que transmiten los corredores cuando serpentean por París. Y se repitió un guión habitual. Primero marcha lenta para deleitarse después de tantos días de sufrimiento y después cambio de ritmo derivado de los que buscan su última oportunidad. Aunque esta vez el pelotón se cortó en la última vuelta a los Campos Elíseos y Armstrong, el líder, perdió 15 segundos con respecto a Ullrich, Vinokourov, Hamilton, Moreau, Mayo, Zubeldia y Mancebo, al quedarse cortado, sin correr ningún peligro. Se dejó ir, sin más. Fue el final del Tour de las caídas de Beloki, en Gap, de Armstrong en Luz Ardiden y de Jan Ullrich en la última contrarreloj. También el del quinto triunfo del norteamericano y el del quinto segundo puesto de Ullrich, el del sexto maillot de la montaña de Virenque, que iguala a Bahamontes y a Van Impe. Lance Armstrong se ha impuesto el Tour más rápido de la historia, con una media horaria de 40,940 kilómetros por hora (40,273 kilómetros por hora, en el 2001). Una carrera en la que se produjeron 51 abandonos y en la que el último clasificado, Hans De Clerq ha finalizado a 4 horas y 48 minutos del líder, que es la mayor diferencia de un farolillo rojo con el maillot amarillo desde el año 1973, cuando ganó Luis Ocaña y Jacques-André Hochart finalizó a 4 horas y 51 minutos del español.