Seis de la tarde. Changui aparece por el vestíbulo del hotel Villamartín y se dirige a Djorovic. -¿Cómo quedó el Tour? -Ganó Armstrong. -¿Armstrong? -Sí, un monstruo. Tuvo dos caídas y ganó la etapa. E incluso le metió tiempo a Ullrich. Definitivamente el fútbol está en crisis. Al menos hace un año, todas las conversaciones contenían la palabra Ronaldo. Ahora, el precoz fichaje de Beckham ha dado carpetazo al interés balompédico. Todo lo que venga no le hará sombra al «blanqueo» del inglés. Y menos el Deportivo, uno de los grandes con movimiento cero. El único movimiento blanquiazul fue el del autocar con trayecto Riazor-Vilalba. La plantilla se entrenó por la mañana en el estadio coruñés después de los pertinentes análisis de principios de curso. Por la tarde, trabajaron sobre el césped de A Magdalena a la misma hora en que el Vilalbés, primer rival consuetudinario de los coruñeses, se presentaba en el otro campo de la localidad, el estadio Roca. Pero el habitante de Vilalba prefiere a un Dépor conocido que a las nuevas caras de su equipo de Preferente Norte. El Vilalbés fue ovacionado por diez seguidores cuando el bolo del Deportivo fue seguido por medio centenar. Una vez más, Irureta no tardó en soltar el balón. El calendario oficial aprieta y en veinte días sonará el himno de la Liga de Campeones. Y si no hay ninguna pieza nueva que encajar, el puzzle ya está hecho. Sólo faltaron Djalma y Scaloni, pero ambos se incorporaron por la noche. Aunque todos son veteranos en el Dépor, no todos saben lo que es una pretemporada en Vilalba, caso de Luque, quien se incorporó al conjunto gallego cuando la etapa lucense ya había concluido. «Ahora hay que empezar de nuevo otra vez, lo importante es coger ritmo, buena forma... realmente vamos a Vilalba a pasarlo mal, serán los días más duros, pero es necesario para lograr nuestros objetivos», apuntaba el catalán antes de abandonar Riazor. Albert es el único delantero del que se ha dado por hecho su continuidad la próxima campaña en A Coruña. Pero él no lo tiene tan claro. «Si siguen Makaay y Tristán habría que tomar otras decisiones -apuntilló-, cuando hablé con el míster me dijo que contaba conmigo, también el presidente, y si los dos quieren lo más normal, si no pasa nada raro, seguiré aquí, pero si todo sigue como está (la continuidad de Roy y Tristán) habría que plantearse las cosas». Mientras Irureta demandaba un refuerzo de banda, Luque compartió parte de sus vacaciones con el mallorquinista Riera. «Me dijo que había alguna posibilidad, pero nada hecho». Lo mismo apuntó de Álvaro, interior diestro del conjunto balear. Para el delantero, la falta de refuerzos no es sinónimo de inferioridad. «No creo que la plantilla del Barcelona sea mejor que la del Deportivo», señaló. Por si acaso, hoy reforzarán los entrenamientos Scaloni y Djalminha. Fernando ya trabaja por separado.