Entrevista | Johan Cruyff |
12 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La cara deseada para el futuro del Barça es Beckham. Pero el rostro de la edad dorada es Johan Cruyff. El técnico que cambió el fútbol cree que ahora corren malos tiempos para la lírica. En una entrevista concedida a La Voz durante su periplo gallego de ayer (presentó la Escuela Superior Johan Cruyff en A Coruña y repartió diplomas en el centro de Vigo), confesó que no echa de menos el banquillo, pero sí los buenos partidos. -La gestión de empresas deportivas entra en el menú de su escuela. ¿Aprobarían los dirigentes de los clubes? -En líneas generales las Federaciones y los clubes están bastante mal gestionados. No puedes decir que todos los presidentes lo hacen bien, si ves la deuda del fútbol en España... ¡Es tan grande! Sumando los ingresos de la televisión que habían tenido dices mira, aquí perder el dinero es tan difícil... ¡Pero lo han logrado1 -¿Y dónde desembocará esta crisis? -Se normalizará la situación. Algunos se acabarán hundiendo, otros recapacitarán a tiempo. Pero hay que cambiar la gestión. El deporte es el mayor negocio del mundo, pero hay muy poca gente que entiende su funcionamiento. Y uno de los problemas es que los equipos grandes se enfrentan a los pequeños en su intento por salvarse. Cada uno ve los propios colores de su club y el resto no importa. -¿Habrá huelga la próxima temporada? -No creo, sería absurdo. No se ganaría nada con ello. -Crisis económica, huelga... El fútbol ha cambiado mucho desde que dejó de ser entrenador. -Ha cambiado por la entrada de dinero en cantidad casi absurda, pero en vez de invertir el dinero en reforzar la estructura del club o en campos, se han gastado todo en fichas, en jugadores y en no sé qué. -Es el fútbol de mercado, de las negociaciones. -Yo si oigo la palabra negociar, ya no me gusta. A uno hay que pagarle lo que merece, ni más ni menos. Si eres el bueno, pero no el más inteligente y por ello te pagan menos, algún día habrá problemas. Y si tú le pagas más a uno porque viene gratis sacrificas la base del deporte, que es que el mejor siempre tiene que cobrar más. Los dirigentes no se dan cuenta y es la base del funcionamiento de un vestuario. La misión de los directivos es evitar problemas, pero con su visión siempre los crean. -Muy distinto de sus días en el Barcelona. -Lo pasamos bien. En mi época el Barça ganó mucho dinero porque las cosas se hacían bajo un punto de vista futbolístico. Los problemas en el vestuario eran muy pocos. No es difícil conseguirlo, pero hay que tomar decisiones. -¿Ha cambiado su visión del fútbol desde entonces? -No. Para mí el fútbol es la calidad, disfrutar. -¿No echa de menos los banquillos? -No, para nada. Si lo hiciera, estaría entrenando. -Pues hay gente que sí que le echa de menos a usted. -Ha habido ofertas, si no estoy entrenando, es por propia voluntad. El día que lo eche de menos, volveré. -Si volviera a entrenar, ¿Seguiría manteniendo la filosofía que aplicaba en el Ajax y el Barça? -Sin duda. Alguien que domine el balón es lo mejor que hay, el resto son cuentos. -Pues ya ve, este año triunfaron los italianos. ¿Resucita el Calcio? -Para ellos está bien, pero el resto no hemos disfrutado demasiado en sus partidos. Su éxito se produjo por las circunstancias. El Milan no mereció ganar al Ajax. La Juve fue goleada por el Manchester y se clasificó de rebote. Han llegado, pero sin convencer. -Son el reverso del «dream team». -El Barcelona tenía un estilo de jugar que maravillaba a todo el mundo. Ganaba partidos con apuros, pero en plan positivo: si perdías era por 4-3, si ganabas, por 4-2. Creo que así tiene que ser el fútbol. Si tienes esa filosofía y buenos futbolistas, ganarás más partidos de los que pierdas. Qué no ganas siempre? Tampoco hace falta. Sería absurdo. -¿Hay hoy un equivalente al «dream team»? -Para mí no. Hay pocos equipos de los que digas 'voy a verlo porque me gusta'. Corren mucho, son muy tácticos... a mí me gusta más la libertad y la creatividad.