El defensa pudo irse cedido en diciembre, pero aceptó el desafío del Dépor y no se arrepiente de su decisión. Sabe que sólo las lesiones lo privaron de mayor continuidad.
27 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Uno de los pesos pesados del vestuario blanquiazul decía hace unos días que Pablo Amo es un jugador impresionante, de los que garantizan el futuro deportivo del equipo, porque será toda una realidad en breve. Pero la verdad es que Pablo no ha tenido suerte. Las lesiones se cebaron en él en los momentos más inoportunos. Sabe que no puede estar otra temporada sin jugar, pero se toma su situación con humor. «Si no debuto en Liga, en mi casa no van a creer que juego aquí», bromea. -La suerte no le ha acompañado esta temporada, ¿cómo ve su futuro en el Dépor? -Hombre, la verdad es que se ha juntado todo. No estoy descontento porque siempre que estuve a disposición del técnico trabajé bien. Después, pues oye, el equipo siempre anduvo fuerte y entendí la competencia. -¿Le plantea dudas estar casi inédito en el Dépor? -Es verdad que la duda que me queda, que por otra parte me motiva, es qué habría hecho en el partido de ida de semifinales de Copa, contra el Mallorca. Es cierto que las lesiones nunca vienen bien, pero es que ésta llegó justó en el peor momento posible. -En un momento clave de la temporada para usted. -Sí, porque el míster me iba a dar continuidad. Estaba adquiriendo confianza, sucedió esto y perdí las oportunidades por las que tanto había trabajado. Entonces, tengo dudas. -¿Porque le tocó parar cuando iba a jugar? -Sí, pero ahora ya no me molesta la rodilla, estoy entrenándome a tope y espero debutar en Liga de aquí a final de temporada, porque si no lo hago, en mi casa ya no van a creer que estoy jugando en el Deportivo (ríe). -¿Considera que esta campaña ha sido de transición? -Soy un futbolista joven, pero tampoco tengo 20 años. Quiero decir que no he dado un paso de gigante, como otros a esa edad, sino que ha sido algo muy trabajado. Vengo de un equipo en dificultades que bajó de Primera a Segunda. En Segunda tuve que trabajármelo. Por fin volví a Primera con el Deportivo, y otra vez me está costando un montón. -¿Quiere decir que no ha sido un regalo y que viene a por todas? -Quiero decir que nunca me he planteado esto..., que nunca me lo he tomado como algo de transición. De verdad que siempre me entreno así. Me podrán salir bien o mal las cosas, pero en el día a día lo ves, ¿no? Trabajo a tope con la mentalidad de que si el míster me necesita estaré preparado. Entonces, no es para mí una campaña de transición ni mucho menos. -¿Hace ya balance? -Creo que todavía no debo hacerlo. Cuando acabe la temporada realizaré ese balance con la cabeza más fría. Pero, desde luego, no puedo estar otro año parado. -Quiere participar en los éxitos del equipo. -Es que no se trata sólo de figurar. Estar en un equipo que lucha por títulos es superbonito. Lo que pasa es que si te gusta el fútbol como nos gusta a nosotros y no estás compitiendo, te sientes inútil. Y como no me va la mentalidad esa de acomodarme o verme tranquilo en la palestra, pues entonces claro, si la situación no cambia, haré balance.