«O Bruxo» aleccionó al Pontevedra con un almuerzo con productos autóctonos
18 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.José Luis Torrado, O Bruxo, es un tipo especial. Su fama como recuperador con las hierbas que él denomina aromas de Xeve han curado a miles de deportistas, encargándose en la actualidad de la recuperación de la lesión de cadera del presidente de la Xunta, Manuel Fraga. Ayer se dio a conocer a la plantilla del Pontevedra con un almuerzo como él sólo sabe preparar con productos autóctonos de primera calidad. Con este almuerzo, Torrado cumplía «una promesa» que le había hecho al presidente del Pontevedra, Nino Mirón. Además, llega en un momento clave para el Pontevedra. Sus dos próximos partidos en casa, frente al Atlético de Madrid B y Ribadesella, deben suponer su espaldarazo definitivo hacia la clasificación para la fase de ascenso a Segunda División. El menú constaba de un paté de perdiz con sombras de aceite de la primera prensada, empanada de zamburiñas, habichuelas de Lorenzana con espinacas, acelgas, ajos tiernos y chocos de la Ría y, a continuación, el plato estrella: pata de ternera rubia gallega, que está criada en libertad en los montes de la comarca. Todo ello regado con unos riojas de reserva, si bien el anfitrión puntualizó que «una parte» de los jugadores, que calculó en torno al cincuenta por ciento, bebieron agua o coca-cola. O Bruxo arengó a la plantilla granate a los postres. No duda que el Pontevedra está «en una línea muy buena» y cree que su peor enemigo puede ser la presión generada por la urgencia de un ascenso de categoría que tanto demanda el entorno del club. «La exigencia no tiene que ser agobiante; no tiene que ser esta temporada y lo importante es que tenga continuidad», explicó a su forma José Luis Torrado. Aunque tanto la directiva como la propia plantilla se han marcado el objetivo del salto de categoría esta campaña, Torrado, que había sido masajista del Pontevedra en Primera División, lo plantea de otra forma: «Si le valen el sesenta por ciento de los jugadores que tiene este año lo que necesita es apuntalarlo para la temporada que viene para hacer una plantilla sólida y segura». «Llevamos veinte años rascando las narices, sin hacer nada, por lo que hay que planificar el ascenso sin prisas», sentenció.