Estamos a las puertas del retorno de Valerón al once inicial. O tal vez una nueva puesta en escena de los tres ariestes del Deportivo. Quién sabe lo que pasa en estos momentos por la cabeza de Irureta, pero lo cierto es que el técnico preparará el disfraz de lobo para que el equipo coruñés intente en Mallorca una proeza que le permita meterse en la final de la Copa del Rey por segundo año consecutivo.
03 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Será quizá un planteamiento inicial agresivo o un plan alternativo para una fase posterior del encuentro. En cualquier caso, el técnico tendrá que perfilar esta mañana en Riazor (a puerta cerrada) un plan de emergencia para montar un lío bien gordo en la isla. La tarea es difícil, pero no imposible. Si el Mallorca ganó 2-3 en Riazor, también los blanquiazules pueden dar la sorpresa en Son Moix. Sobre todo ahora que los isleños llevan dos meses sin dar pie con bola en la Liga y que las bajas en defensa les han pasado factura. El Deportivo afronta su primer gran desafío esta temporada, con la final de Copa a la vuelta de la esquina. Para poner patas arriba al equipo de Gregorio Manzano, dos son las variantes ofensivas que pueden barajarse a primera vista. La primera es la entrada de Valerón en el once. El futbolista canario jugó en Santander 25 minutos. Tal vez el técnico se decida a dar el salto y apueste por su creatividad para desnivelar la balanza cuanto antes. Permanecer expuesto mucho tiempo a las contras del rival con 0-0 sería un suicidio para el Dépor ante delanteros tan veloces como Eto'o y Pandiani. Exigir a Valerón 45 minutos parece factible. Tras el descanso se le podrían pedir otros 10 de esfuerzo máximo, y aunque fuese el primer relevado del equipo, tal vez esos 55 minutos fuesen suficientes para poner contra las cuerdas al rival. Con Valerón en el campo y para no renunciar al gol, Irureta puede mantener dos delanteros en punta. Eso sí, uno de ellos (Makaay o Luque) escorado a la banda. La segunda alternativa sería la apuesta por los tres arietes, con Valerón en el banquillo. Sin embargo no parece tan probable, al menos de entrada. Ante esta cita a vida o muerte, el aficionado coruñés tiene en mente la referencia más próxima de la temporada, el partido de Milán. Éste fue, junto con el del Murcia en Riazor, el único caso en que Luque, Tristán y Makaay fueron alineados juntos como titulares. Jamás sucedió en la Liga. El experimento dio un resultado notable.