Confirma las desavenencias y el distancimiento con Alipio
05 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.José María Caneda empleó ayer más de media hora en hablar del presente y el futuro del Compostela. Y apostó sin ambages por la viabilidad del club, con él al frente del Consejo de Administración o bien con una nueva presidencia si así lo deciden los accionistas en la asamblea del día 27. No obstante, está convencido de que lo mejor para la entidad sería la vía del diálogo, el reencuentro con las instituciones y la implicación del tejido empresarial. Subraya que una vez superada la asamblea tendrá que regularizarse la situación económica. «Si queda Caneda -indicó refiriéndose a sí mismo- tiene que pagar (y añadió que ya tiene previstos los movimientos que habría de dar en tal sentido); si vienen otros, igual. Lo que no vale es pagar hasta mayo y después de las elecciones ya se verá». Caneda afirma que Fomento de Finanzas y Deporte nunca puso sobre la mesa 1,2 millones de euros para adquirir sus acciones, resarcirlo del dinero que desembolsó la pasada campaña y desvincularlo totalmente del Compostela. Y pone como testigo de las negociaciones a «un buen amigo, Ramón Raña». Fue más allá al significar que FFD necesitaba doce millones de pesetas para hacer frente a la opción de compra sobre las acciones de Aquagest y que le pedían a él 40 millones por esas mismas acciones y alguna más (hasta llegar a cerca del 14% del capital social). Si las hubiese adquirido, Caneda se aseguraría la mayoría en la próxima asamblea. Pero el club está abocado a multiplicar por diez su capital social y ese control accionarial duraría poco tiempo. Interpretación optimista El presidente insiste en que la situación financiera de la entidad no es tan grave como pudiera parecer. Recuerda que está pendiente un pleito del fútbol profecional contra Antena 3 por las retransmisiones que realizó la cadena privada durante una temporada todos los lunes. Y también sigue abierto el conflicto con TVG, después de que la primera sentencia fuese favorable al ente autonómico. Caneda fue muy crítico con el Ayuntamiento por instar la auditoría que, después del paso del Compos por Segunda B, ha dado pie a que la Comisión Mixta haya fijado un capital social de casi 14 millones de euros, equivalente al doble del saldo patrimonial negativo. El mandatario no entiende por qué no fue incluido entre los activos la infraestructura del centro médico, de la unidad de control operativo y de la lavandería (en su día supusieron un desembolso conjunto de unos tres millones de euros). E insiste en que hay una directiva europea en virtud de la cual cabe valorar la plantilla e incluir dicha tasación como activo del club. Si hubiesen sido tenidos en cuenta esos conceptos, el saldo patrimonial no sería tan negativo y por tanto el capital social no sería tan elevado. Caneda reconoció que las relaciones con Alipio han operado un giro de 180 grados y que han surgido discrepancias. Si bien insiste en que el industrial portugués jugó un papel clave para salvar al límite del tiempo una deuda de 180.000 euros con Adriano, ahora las divergencias son palpables. Y ya han hablado de disolver el acuerdo en virtud del cual la sociedad que crearon cobraría el 30% de los traspasos que genere el Compos durante cinco años. Pero no concretó en que términos se podría cerrar esa disolución ni qué va a pasar con los tres pagarés por importe de 30.000 euros que todavía no han sido ejecutados y que vencen en los próximos meses.