La paz llega desde los Balcanes

Sergi Olego BARCELONA

DEPORTES

ALBERT GEA

Antic fue presentado como el entrenador que intentará cambiar el rumbo culé

02 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Se le ve feliz. Seguro de sus posibilidades y confiado en mejorar el rendimiento de su nuevo equipo. Se siente un privilegiado y no lo esconde. La plena confianza en sus posibilidades es su mayor virtud. Así lo consideró el presidente del Barcelona, Joan Gaspart, para convertir a Radomir Antic en el nuevo técnico del club azulgrana. El balcánico agradeció la oportunidad que le han brindado. «Para mí es un gran reto. Entiendo lo que significa Cataluña y el Barcelona para el socio azulgrana. Me siento un privilegiado», aseguró el yugoslavo. Antic, que prometió «dedicación e ilusión», está tan convencido de sus posibilidades que finalmente aceptó firmar un contrato sólo hasta el 30 de junio. «No hay ningún compromiso de futuro. Antic cree que seguirá. Tiene mucha confianza en él», afirmó Gaspart que añadió que el contrato del yugoslavo tiene una parte muy importante en incentivos si el Barcelona consiguiese ganar la Liga de Campeones o si quedase clasificado entre los cuatro primeros del campeonato liguero. Ánimos renovados Antic, que llega acompañado por Kunovak Resad, su colaborador de siempre, aún no tiene claro qué sistema implantará en el equipo. A falta de una exhaustiva radiografía de la situación de la plantilla, apuesta claramente por sacar el máximo rendimiento a sus jugadores. «Tengo que analizar todo, no solamente el estado anímico, pero creo que hay margen de mejora. La plantilla va a reaccionar», afirmó con rotundidad. El técnico, contento con el fichaje del argentino Juan Pablo Sorín, quiere sacar el máximo rendimiento de cada uno de sus jugadores. «Tenemos que potenciar las virtudes de cada uno en lugar de sus defectos». Sin querer entrar en demasiados análisis, Antic comentó que la actual situación liguera del Barcelona se debe sobre todo a las bajas de algunos jugadores muy importantes. No obstante, Antic no quiere buscar excusas, ni lamentarse. Lo más importante es trabajar. «Después de analizar al equipo planificaré el trabajo diario. Quiero ser realista y aplicar la mejor forma de jugar teniendo en cuenta la plantilla», explicó. A Antic le queda un largo camino por recorrer. El primer paso lo dio tras una breve charla con los jugadores. «Les pedí cooperación. Quiero que cada uno se sienta valorado. Ahora hay caras largas pero creo que la situación cambiará», dijo.