La Copa depara a los de Irureta el equipo revelación de Segunda y del torneo
17 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Nada mejor que el fútbol para demostrar que la Historia es cíclica. El sorteo de la Copa del Rey permitirá revivir a los coruñeses una de las jornadas más especiales en la hemeroteca del Deportivo. Porque el Murcia volverá a Riazor, el testigo del último ascenso blanquiazul a Primera División en junio de 1991. Aquélla fue la antesala de una década dorada en lo futbolístico. La imagen de Stojadinovic marcando aquella tarde todavía decora una de las salas de la Plaza de Pontevedra. Aquel encuentro marcó las vidas de uno y otro equipo. El Dépor se instaló en la máxima categoría con el desparpajo de un grande, haciendo pequeña su vitrina y dejando boquiabierto al fútbol continental. Para el Murcia, en cambio, aquella derrota fue un revés que envió al club hacia el abismo. En la temporada siguiente bajó a Segunda B y tres años más tarde vivió una campaña en Tercera. Hoy, con el gallego David Vidal atraviesa su mejor momento, tanto en Liga (es segundo por detrás del Zaragoza) como en Copa (acaba de eliminar al Alavés). Su frutos actuales no son casualidad. Cuenta en sus filas con viejas glorias de la élite como Mikel Lasa. Pero su arma intimidatoria es un dato: ocho goles en contra, el equipo que menos ha encajado en las dos primeras categorías. Un nuevo reto para el triunvirato ofensivo de Javier Irureta. Pese al acuerdo entre los clubes, la Federación prohibió alterar el orden de los partidos. Así, el Murcia será el primero en rendir visita el próximo miércoles 22 de enero en Riazor, para disputar la vuelta una semana más tarde en La Condomina. La próxima semana no habrá treinta mil personas como la tarde de aquel 9 de junio, en la que Stojadinovic pasó a ocupar un hueco en A Coruña entre Porlier y la Virgen del Rosario.