El Compos encara el 2003 con escepticismo y muchas dudas

La Voz M. G. | SANTIAGO

DEPORTES

SANDRA ALONSO

La falta de liquidez y el embargo de Hacienda asfixian al club.

29 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El Compostela envuelve sus perspectivas para el año 2003 en las banderas de la incertidumbre y del escepticismo, sumido en una crisis económica de gran calado y empujado por la inercia de su amor propio. Ese orgullo y la rebeldía contra la resignación mantienen las constantes vitales de un club que lucha por conservar la categoría en espera de tiempos mejores. El año 2002 ha sido el más triste desde el punto de vista económico en la larga era Caneda. Y van allá más de tres lustros. La falta de liquidez y la deuda con Hacienda y la Seguridad Social, que tienen embargadas las cuentas de la entidad, convierten el día a día del club en un ejercicio de supervivencia asfixiante. Y, por si fueran pocos los obstáculos, el pulso entre Caneda y el Concello, que empezó siendo sordo y que ha devenido en ensordecedor, contribuye a añadir incertidumbre. El presidente controla en torno al 37% del capital social. El Concello, el 20%. La asamblea extraordinaria fijada inicialmente para el pasado 20 de diciembre fue suspendida cautelarmente por la Justicia, al advertir indicios de que podría haber defectos de forma en la convocatoria. Mientras no se celebre esa asamblea no se determinará quién gobernará la nave azul y blanca en el 2003. Y ese es un asunto que deberá resolverse en breves fechas. Caneda argumenta que mientras no tenga la seguridad de que va a seguir al frente de la entidad no está por la labor de arriesgar en la búsqueda de liquidez. No obstante, y tras conocer la suspensión cautelar de la referida asamblea, expresó su intención de intentar afrontar pagos después de las fiestas y antes de que acabe la primera vuelta, a principios de febrero. El Concello, entre tanto, le recuerda que él es el responsable de la gestión y de las nóminas que se le adeudan a la plantilla (cuatro, camino de cinco) y a los empleados (siete, camino de ocho y la extra de Navidad). Pero, hasta el momento no ha desvelado quiénes integrarían la alternativa de gobierno a Caneda para hacerse cargo del Compostela. Y, para más inri, la opción que apuntaba al actual patrocinador (Grupo Inmobiliario Mahía) y a varias empresas de la ciudad, se ha desvanecido, sin llegar a concretarse. Y aún hay más. Por el medio queda la empresa Fomento de Finanzas y Deporte, que apareció como alternativa y cuyo proyecto recibió, en un primer momento, las bendiciones municipales. Hasta que trascendió que el negociador de FFD estaba condenado por estafa, si bien se halla pendiente de resolución el recurso que elevó al Tribunal Supremo. La deuda del Compos a 30 de junio, según la última asamblea, asciende a algo más de seis millones de euros (1.075 millones de pesetas). «Pataca menuda», diría Caneda, al compararla con los 144 millones del Deportivo. Otra cosa es la capacidad de generar recursos. Son mayoría los clubes de Primera y Segunda con un pasivo superior al del conjunto santiagués. Pero no están embargados por Hacienda y van cumpliendo en el pago de las nóminas. Además, el Compos está pendiente de un dictamen del Consejo Superior de Deportes que podría fijar un nuevo capital social sensiblemente superior, teniendo en cuenta la deuda actual y que no hay en caja dinero correspondiente al actual accionariado. Así las cosas, la mayoría de los jugadores han optado por denunciar ante la AFE la deuda que arrastran desde septiembre. En total, algo más de 375.000 euros que se verán incrementados dentro de diez días. El 2003 llega a San Lázaro cargado de dudas y escepticismo. En todos los ámbitos. Tras tocar fondo en Segunda B, el club lucha por recuperar el equilibrio financiero y deportivo.