Pánico al «síndrome Valerón»

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade A CORUÑA

DEPORTES

KOPA

El deportivismo teme otra prolongada ausencia del futbolista canario El mediapunta puede estar de baja todo el mes de enero si se confirma su fisura.

23 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La frase deportiva del día de ayer en A Coruña era ésta: «Por favor, otra vez no». La victoria en Valencia ha sido clave para mantener al Dépor en el grupo de cabeza, pero ha tenido un coste altísimo, la nueva lesión de Valerón. El jugador podría perderse todo el mes de enero. A la vista de los problemas de creatividad que evidenció el equipo durante los dos meses que faltó el mediapunta, la afición del Dépor tiembla, presa ya de un nuevo síndrome Valerón. Ni siquiera Irureta esconde su contrariedad. «Me preocupa lo que le suceda porque es un hombre que da un sentido diferente al equipo y, evidentemente, es un perjuicio», dijo el técnico durante el viaje de regreso a Galicia. Añadió que la baja del mediapunta «se notó ya contra el Valencia». Pero ante la adversidad, apeló al optimismo al afirmar que el Dépor «tiene que mirar hacia delante. Hemos tenido mala suerte, qué le vamos a hacer», dijo. El infortunio quiso que Baraja golpease fortuitamente el peroné de Juan Carlos para producirle una lesión en la misma zona en que había tenido una fractura. Y es posible que Valerón sufra ahora una fisura en ese hueso. Según César Cobián, médico del Deportivo, la fisura (si se confirmase) está aproximadamente un centímetro por encima del callo que se le formó en el peroné al soldar la lesión anterior. Es decir, que «no es una recaída sino un problema distinto», según el médico. Toca esperar La clave ahora está en el diagnóstico, una especie de veredicto final para la afición coruñesa que se demorará toda esta semana, que va a ser larguísima. «Hay una sombra difícil de apreciar en la radiografía que me hace pensar en una fisura. Es posible que así sea, pero a lo mejor se trata únicamente de una contusión, y eso lo cambiaría todo», explicó Cobián. Por ahora no es posible despejar esta incógnita. Hay que esperar una semana y hacer después nuevas placas. Si en efecto se tratase de una fisura, pasado ese plazo aparecería un callo en la zona dañada, y ya no habría duda. Por eso Valerón ha sido inmovilizado, en previsión de que esa fisura exista. Pero se le ha permitido pasar las vacaciones en Canarias, ya que poco se puede hacer hasta su regreso a A Coruña, el día 30. Si se hiciesen realidad los peores augurios, aún habría que calibrar el tamaño de la lesión para calcular el tiempo que estaría de baja. Parece pequeña por lo visto en la radiografía, pero sería difícil que el canario pudiese jugar algún partido en enero con el peroné dañado. Y mientras el deportivismo suplica un veredicto de mera contusión, el episodio con Juan Carlos reabre el debate de si el equipo debe reforzarse en el mercado de enero con otro fichaje. Al regresar del Hospital 9 de Octubre al hotel de concentración en Valencia, Valerón restó importancia a la acción de Baraja e hizo gala de su buen humor habitual para manifestar con una sonrisa: «Qué le vamos a hacer, ha sido mala suerte».