Un siglo para ver un golazo

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade A CORUÑA

DEPORTES

Nadie recuerda un tanto del Dépor como el conseguido por Albert ante el Málaga Expertos consultados dicen que puede ser el primero de chilena que logra el club.

16 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Riazor asistió el domingo a un gol de bandera. Ni el propio Luque se creía la belleza de un tanto que definiría más tarde como el mejor de su vida deportiva. Pero lo que no sabía Luque es la singularidad de esta acción, que inscribe el nombre de Albert en la larga historia del club coruñés. Ni los más viejos del lugar recuerdan un gol de chilena como el de Luque en un partido oficial del Deportivo, y estamos hablando de casi cien años de historia. Se han visto, en efecto, tijeras -o cucharas, como prefieran- como las que practicaba Bebeto. Pero la diferencia es que él disparaba de lado, no de espaldas, con la portería a la vista. Bebeto marcó ante Rayo Vallecano o Albacete, y también Donato le metió uno así al Sporting de Gijón. Por su dificultad, los remates de chilena han salpicado con cuentagotas los domingos de Riazor. Y si ya es difícil ponerlos en práctica, los que acabaron en gol no existen o no se recuerdan. El antecedente más parecido data (al menos de momento) del día 18 de febrero de 1945. Aquella tarde, el conjunto blanquiazul derrotó al Oviedo por cuatro goles a uno en Riazor, después de un gran encuentro. En el Dépor jugaba un interior mexicano llamado Borbolla, cedido por el Real Madrid. Era todo un especialista en el remate de chilena, que ensayaba en los entrenamientos y que ejecutó en algún partido. Contra el Oviedo hizo el primer tanto, y así recogía su acción el cronista de La Voz de Galicia; «Fue marcado por el empeño de Borbolla, que siguió la jugada en un barullo formado ante el marco y tolerado por el inocente portero Argilá a los ocho minutos de juego. El mismo Borbolla lo había creado con una bonita tijera de espaldas que bombeó al larguero». Es decir; que la pelota no entró directamente. A diferencia del disparo de Luque, el del ariete mexicano se estrelló en el travesaño, y el propio delantero recogió ese rebote para marcar. Este tanto lo recuerda José Guillín, ex directivo del Dépor. «El remate lo hizo contra la portería de General», apunta. Es curioso que Borbolla fuese un consumado maestro de la chilena 40 años antes de que crease escuela en España otro mexicano, Hugo Sánchez, que es posiblemente el ariete que más y mejor ha realizado este disparo. Tampoco Rodrigo García Vizoso, que fue entrenador del club coruñés, recuerda otro gol como el de Luque en la historia del Deportivo. «Creo que nadie hasta la fecha había marcado uno igual, pero tampoco puedo asegurarlo», precisa. El hecho de que nadie haya acreditado un tanto de chilena como el de Albert en la historia del Dépor no significa que no se haya producido, ya que apenas hay datos y sólo la memoria viva de los aficionados puede modificar tan escueta estadística. Pero las probabilidades son escasas. Es posible que Luque sea el primer futbolista blanquiazul que logra un gol así. Pero aunque apareciese un precedente, la singularidad del tanto del catalán sería indudable. «Yo tampoco recuerdo algo como esto», confiesa Alfonso Castro, ex delantero del Dépor. Añade que es «muy difícil coger el balón tan abajo como Luque». De su generación, tampoco el técnico Carlos Ballesta encuentra precedentes en su etapa en el club coruñés. Y si tardó tanto en llegar un gol de chilena no es porque no se haya intentando. El Deportivo ha tenido especialistas en esa suerte que ensayaron el remate sin éxito. El primer experto del que hay constancia es el catalán Muntané, que vino en 1940, con el club en Segunda División. Muntané remataba de esa manera con bastante frecuencia, pero no está claro que lograse marcar. Además de Borbolla, los sudamericanos Rafael Franco, Corcuera y Larraz probaron alguna vez la chilena. Y más recientemente, Claudio y Rivaldo intentaron también esta suerte. El brasileño no tuvo fortuna en el Dépor -sí en el Barcelona, con un golazo al Valencia-. Pandiani ha sido tal vez el penúltimo en intentarlo. Ahora, Albert tiene la palabra.