El coruñés Rubén Iván Ares ganó en Ferrol la quinta prueba del Repsol Racing for Spain, que permitirá a dos niños participar en el Nacional de Fórmula Júnior
24 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.No pueden entrar en discotecas, ni fumar, ni beber alcohol, ni todavía tienen derecho a voto, pero a los mandos de un sencillo kart rozan los cien kilómetros por hora. El centenar de chavales que participaron el fin de semana en la quinta prueba del Repsol Racing for Spain tienen tanta destreza al volante como juventud. En Ferrol iniciaron una carrera de fondo hacia sus sueños. La criba realizada en la Feria de Muestras redujo a cinco los nombres de los mejores pilotos de Galicia y Asturias de entre 14 y 17 años. Junto a los ganadores del resto de previas, participarán en Madrid en la final los próximos 16 y 17 de enero. Los dos chavales más rápidos competirán con monoplazas en el próximo Campeonato de España de Fórum júnior. Velocidad de vértigo Impresiona ver a críos conducir a velocidades de vértigo. La organización eligió karts sin marchas para aumentar la participación y no dejar fuera de la iniciativa a los que no están habituados a manejarlas. Los pequeños vehículos, con motor Honda, rozan pero no alcanzan los cien kilómetros por hora, una barrera que superarán en la prueba del Jarama, cuando manejen monoplazas de 125 caballos. Así empezaron Pedro Martínez de la Rosa y Marc Gené, como presume Repsol. La compañía, en colaboración con la Real Federación Española de Automovilismo (RFEA) y el Real Automóvil Club de Cataluña (RACC), retoma un proyecto impulsado en 1989. «La frase que más he escuchado es 'presidente, me ha fastidiado porque ahora mi hijo me pide un kart para Reyes», señala Carlos Gracia Fuertes, máximo responsable de la RFEA, presente en Ferrol durante el fin de semana. El motor atrae a niñas y, sobre todo, niños. La RFEA unificó hace tiempo las pruebas antes disgregadas y ahora mixtas. Entre los 522 aspirantes a correr en la prueba de Ferrol, hubo una decena de chicas. Y está garantizada ya la presencia de una finalista en Madrid, la vasca Ángela Pumariño, hija de Aitor, varias veces ganador del Campeonato de España de montaña. Necesidad de un circuito Si la ilusión de la chavalada fue la cara del fin de semana, la cruz es el perenne lamento del automovilismo del país. Los chicos que hoy compiten con karts carecerán en el futuro de un circuito gallego de velocidad. Gracia Fuertes constató el fracaso que supone la carencia de una instalación, «esa que se pregona desde hace años y no se hace nunca». El presidente de la federación española explicó que «la gente de aquí no se pone de acuerdo ni en cómo ni en cuándo ni en dónde se va a hacer, aunque en el proyecto de Cerceda hubiese un director e hiciesen unas cuantas plazas de aparcamiento». «Se empezó la casa por el tejado y los resultados ahí están. No le auguro un buen futuro», pronosticó en Ferrol.