La FIFA expolia a la Liga en vísperas del Madrid-Barça

Pablo Gómez Cundíns
Pablo Gómez REDACCIÓN

DEPORTES

El fútbol vive inmerso en una crisis económica que provoca que los equipos vivan en la cuerda floja. Cada riesgo asumido innecesariamente hace que esa cuerda se tambalee peligrosamente.

18 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La FIFA ignora esta situación y, a tres días de una importante jornada en la Liga española brinda a los aficionados con una batería de partidos internacionales de la talla del Estonia-Islandia, Luxemburgo-Cabo Verde o Qatar-Irak. Los equipos españoles se quedan sin medio centenar de jugadores durante casi toda la semana. Uno de los encuentros más afectados es el Real Madrid-Barcelona. Vicente Del Bosque y Louis Van Gaal optaron por dar descanso a sus plantillas, ya que no disponen de efectivos suficientes para preparar el choque en condiciones. El salmantino se queda sin quince jugadores y al holandés se le han ido doce con sus selecciones. Ambos prepararán uno de los duelos más trascendentales de la temporada en un solo día: el viernes. Brasileños y argentinos regresarán a España con treinta y seis horas de vuelo cada uno y una fatiga que mermará su rendimiento el fin de semana. Los canarinhos se miden a Corea del Sur y los albicelestes a Japón. El Barça incluso ha destinado a dos directivos para que acompañen a sus seleccionados y evitar que pierdan el avión de regreso a España. Los clubes gallegos no se salvan. El Deportivo pierde esta semana a Makaay, Scaloni y Djorovic. El Celta, a Kaviedes y Cavallero. El calendario unificado de Blatter no ha servido para minimizar el daño que provocan las convocatorias internacionales en los clubes, que se han cansado de pedir una contraprestación a cambio de la cesión de sus mejores futbolistas. Por eso, muchos acuden a la picaresca como vacuna para librarse del virus FIFA . Lesiones sospechosamente oportunas están a la orden del día. Otros, como el francés del Manchester City, Nicolas Anelka simplemente se han negado a acudir con su equipo nacional. El galo se enfrenta ahora a una sanción de dos partidos... a menos que se invente una lesión.