El ciclista vasco, que permaneció dos meses en coma tras sufrir un atropello en febrero del 2001, se reencontró con la bicicleta y recibió el homenaje de sus compañeros comapñeros
10 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Javier Otxoa dio ayer sus últimas pedaladas junto a los que durante años fueron sus compañeros en el profesionalismo. El mundo del ciclismo homenajeó ayer en Valencia al corredor que en febrero del año 2001 fue atropellado en una carretera de las cercanías de Málaga. A partir de ahora, Otxoa, que en el mismo accidente perdió a su hermano Ricardo, intentará comenzar una carrera como paralímpico, la segunda gran etapa de su vida tras recuperarse de las heridas. Javier volvió a ponerse un maillot y a montar en una bicicleta en el Criterium Internacional de la Comunidad Valenciana, disputado ayer, 21 meses después del trágico accidenteque le tuvo más de dos meses en coma. Otxoa, a pesar a sus deseos, no volverá a competir como profesional, pero recibió el cariño de los que fueron sus compañeros durante su vida profesional y de toda la afición al ciclismo. El corredor vizcaíno, que estuvo acompañado por sus padres, fue el encargado de cortar la cinta que abrió la decimotercera edición de esta cita ciclista valenciana. Javier Otxoa dio dos vueltas al circuito, la primera en solitario y la segunda ya arropado por el pelotón de los ciclistas profesionales que participaron en la prueba, y no pudo reprimir su emoción tras su reencuentro con la bicicleta. «Estoy muy contento por volverme a vestir de ciclista, aunque no sea para competir. Ahora me siento mucho más realizado. Para mí, todo esto es muy bonito, ya que ha sido mucha la gente que ha venido a despedirse de mí», dijo Otxoa. La mejor carrera Óscar Sevilla, que fue el vencedor del la prueba, aseguró que volver a ver a Javier Otxoa otra vez en la bici « fue lo mejor» del Criterium y destacó que el corredor vasco «ha ganado la mejor carrera del mundo», después de que incluso su vida corriera peligro tras el gravísimo atropello que sufrió en una carrera granadina y que supuso la muerte de su hermano. Sevilla elogió también a Abraham Olano, otro de los homenajeados en la jornada: «También ha sido muy importante estar junto a Abraham, ya que es uno de mis ídolos y creo que es muy bonito poder estar ahora con él», comentó Sevilla. Olano, que se retira de la competición esta temporada, recibió una placa conmemorativa por su larga trayectoria en el mundo del ciclismo. El director del Club Deportivo Podium, Javier Castellar, organizador de la prueba, agradeció el esfuerzo de la familia de Javier Otxoa para poder llevar a cabo el homenaje. «Javier se lo merecía. Sé que ha sido un gran sacrificio por parte de sus padres al estar aquí, pero aceptaron porque la mejor imagen de su hijo es verlo subir en la bicicleta, su gran ilusión. Sé que su hermano Ricardo, desde arriba, también ya hecho fuerza para que todo salga tan bien», manifestó.