El Racing reta al campeón de Copa

José M. Fernández REDACCIÓN

DEPORTES

Con la visita del Dépor, A Malata rememora un duelo inédito desde 1985.

04 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Un reto o una obligación. Objetivos dispares para un choque sin posibilidad de recuperación. Racing y Dépor rememoran esta noche (a partir de las nueve y media) en A Malata un duelo inédito desde octubre de 1985, cuando ambos se enfrentaron también en una eliminatoria de la Copa del Rey. Entonces, ambos compartían las migajas de los poderosos: uno, el conjunto ferrolano, penaba sus cuitas en Segunda B; otro, el coruñés, asistía a sus peores momentos en Segunda. El panorama ha dado un vuelco espectacular. Dos décadas de balompié dan para mucho; tanto como para que A Malata esté a un peldaño de la élite y el Dépor haya acumulado un palmarés envidiable. De cualquier forma, y en apariencia, un choque desequilibrado, pero matizado por un ambiente que empujará al Racing. Y es que alguna virtud debe de tener el actual sistema de Copa de Rey, capaz de obsequiar a los aficionados con un derbi que remueve los mejores recuerdos del fútbol coruñés y que permite soñar al modesto con eliminar al vigente campeón. Un partido en toda la regla, sin césped artificial ni desplazamientos interminables, con árbitro de Primera y un equipo, el Racing, que por un día puede dejar de rumiar su mala racha -cinco partidos ligueros sin ganar- y aguarle la fiesta al vecino rico. Luis César y Javier Irureta apurarán hasta el último entrenamiento -hoy, a las diez y media- para definir totalmente sus intenciones, aunque tampoco es difícil imaginar que, tras el enorme desgaste de las últimas semanas, el técnico blanquiazul hará uso de las rotaciones. Hasta cinco cambios en el once inicial con respecto al equipo que puso en liza frente al Real Madrid. En cualquier caso, un once acostumbrado a lidiar en grandes citas. ¿Y enfrente? Luis César no se va a dejar ni un gramo de pólvora en la caseta. La oportunidad de que uno de los presupuestos más bajos de Segunda complique la vida al campeón de Copa y subcampeón de Liga es demasiado golosa como para despreciarla. En suma, un reto para regalar ilusión a sus aficionados. «Concentración y agresividad», la combinación mágica, y habitual, del técnico gallego; una receta que, como han recordado en Ferrol, a punto estuvo de atragantársele al Dépor en el trofeo Concepción Arenal.