El Lens se presenta en el estadio de Riazor como un conjunto muy conservador y con serios problemas para marcar goles
30 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El Lens afronta esta temporada su sueño de disputar la Liga de Campeones. Y lo hace con un conjunto inferior al que puso en liza la pasada temporada, en la que perdió el título nacional en la última jornada, cuando cayó derrotado en casa del Lyon. Las bajas de Diouf -se fue al fútbol inglés- y la del ex futbolista del Atlético de Madrid Bejbl han hecho mucho daño a un equipo ya por sí defensivo, pero que este año se está mostrando todavía mucho más conservador. Su entrenador, Joel Muller, utiliza dos sistemas de juego. El tradicional 4-4-2 cuando actúa en casa y, sobre todo, ante conjuntos de menor nivel que el suyo; y el 5-4-1 ante equipos más fuertes y fuera de casa. Será, probablemente, el dibujo que presente en el estadio municipal de Riazor mañana ( nueve menos cuarto de la noche ). El problema con el que se encuentra el técnico es que no dispone de un delantero centro nato. En esa demarcación actúa la figura del equipo, Daniel Moreira, futbolista de una excelente calidad técnica, pero que este año, a diferencia del pasado, no está acertado en los metros finales. Otro jugador que juega en esa zona es John Utaka, autor del tanto que valió el empate la semana pasada ante el Bayern de Múnich. Sin embargo, Muller no deposita en el gran confianza porque lo considera un futbolista demasiado irregular. Estos dos hombres son los que le dan un toque de arte a un conjunto que basa su éxito en la fuerza física de sus jugadores, muchos de ellos integrantes de la selección senegalesa que resultó una de las sorpresas en el Mundial disputado el pasado verano.