Del Bosque comienza a preparar el adiós de Hierro

Pablo Gómez Cundíns
Pablo Gómez REDACCIÓN

DEPORTES

SERGIO PÉREZ

El entrenador del Madrid no convocó al capitán ante el AEK.

30 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

A Hierro le falta poco. Del Bosque, técnico que ve el futuro como pocos, se ha dado cuenta y comenzó ayer una sucia labor: la de preparar el camino para el relevo del malagueño. El insufrible calendario será el aliado del salmantino. A la vejez, descanso. El entrenador del Real Madrid dejó al defensa central andaluz fuera de la convocatoria para el encuentro de mañana ante el AEK griego. Con la clasificación casi en el bolsillo, parece el momento ideal para empezar a reservar al zaguero, de 34 años, en la que puede ser su última temporada (termina contrato el próximo junio). Hierro no faltaba a una cita europea desde el pasado marzo, cuando el Madrid se midió al Panathinaikos en Atenas (Portillo lo bordó en aquel encuentro). Sin embargo, una lesión había sido la causa de su ausencia . Él mismo demostró ser consciente de la cercanía del final de su carrera cuando dijo adiós a la selección, en el Mundial de Corea. Ahora, Helguera se apunta como su sucesor natural. En la segunda línea de la parrilla de salida, Pavón y Rubén. Pero Hierro no parece dispuesto a ceder sin oposición su sitio en el once y en el vestuario del Madrid. Costará convencerle. España-Polonia en Riazor El que fue capitán de la selección y actual dueño de los galones merengues ha marcado época en el fútbol español, tanto por su palmarés como por su modo de entender la relación con los árbitros y los jugadores rivales. Nadie permanece indiferente ante la figura de Hierro. Y, si no, que se lo digan a los coruñeses que asistieron en Riazor a aquel España-Polonia, de 1989 en el que brindaron toda suerte de improperios. A su fuerte carácter debe un curioso récord: el de ser el jugador que más tarjetas ha visto en el Real Madrid y el cuarto más expulsado de la Liga. También por su temperamento protagonizó rifirrafes de tintes racistas con el ex portero del Deportivo, Jacques Songo'o. Su dedo índice es casi como de la familia para el estamento arbitral. Por contra, sus admiradores le sitúan desde hace tiempo entre los mejores defensas de la historia del fútbol, además de elogiar sus excelencias en ataque y su capacidad de liderazgo. Ahora, se busca que su adiós sea menos traumático que el del último gran ídolo madridista: Emilio Butragueño.