El holandés desequilibró el centro del campo del Deportivo
25 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Desde la sensatez y la tranquilidad, hay que pensar que el Deportivo, pese a la derrota, tiene tres puntos. Eso es lo importante. Quiza antes de viajar a Alemania, cualquiera hubiera firmado haber sumado una victoria en las dos primeras jornadas. Cierto, la situación es peor que antes de jugar con el Milan, pero no hay nada perdido. Es ley de vida, hay que ser positivos y mirar hacia adelante. Preciso y práctico La derrota del Dépor ha sido justísima, pero también abultadísima. Se encontró con un Milán muy preciso y práctico, con un equipo contradictorio: tiene jugadores a los gusta tener el balón, pero ayer nos encontramos con un equipo muy cómodo en el contragolpe. Ha sido mejor que el Dépor, pero le ha salido todo a pedir de boca. Deméritos del Dépor El Dépor lo ha pasado mal en el centro del campo. La anarquía de Seedorf ha destrozado al equipo coruñés; el holandés no se ha pegado a la banda, ha creado superioridad en el centro y ha complicado la vida a Acuña y a Mauro. El Milán ha despreciado las bandas y ha superado al Dépor por el centro. El equipo coruñés no ha sabido ajustar el marcaje en esa zona y así han llegado los dos primeros goles. El Milan creó superioridades en el carril central y supo triangular hasta llegar a la portería del Dépor. Ausencia de Valerón Es inevitable pensar en ello, pero el Dépor tiene mimbres para solventar ese problema. Sergio ha jugado en una posición que no le es desconocida, pero a la que no está acostumbrado. La derrota se ha debido a más factores que a la ausencia de Valerón. El Dépor se atascó en su juego ofensivo, Makaay no tuvo espacios ni lanzadores. En Italia El Dépor no va a ser el mismo de ayer en Milán. En Riazor, pagó cada infortunio. Lo difícil ahora es el diagnóstico, saber porque se ha perdido y encontrar a receta par el futuro.